Opinión

La mayoría

 
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Yunes.

Gil leía sus periódicos cuando encontró un artículo de Fernando Savater publicado en su periódico El País. En esas líneas, el escritor y filósofo describió de forma meridiana un asunto que Gamés ha observado en elecciones pasadas y que vaticina en las que vienen. Dice Savater: “Parece que ciertos políticos son temibles y, en efecto, hay algunos de los que cabe esperar las peores torpezas o arbitrariedades. Pero lo que deberíamos decir es que nos echamos a temblar cuando pensamos en los votantes que pueden elegir a los indeseables. La democracia es el sistema político donde uno no tiene porqué temer a ningún candidato a gobernante, pero como contraparte está justificado que tema a quienes eligen a uno entre ellos. No temblaremos bajo los caprichos del tirano, sino por los caprichos de una mayoría que puede descartar al mejor y entusiasmarse con el bribón”.

Gamés podría seguir citando a Savater, pero sería abusivo y tendría que pagar un estipendio al autor del artículo. Ahora mal sin bien, añade Gil: ¿quién es peor, Miguel Yunes, o los que votarán por Yunes en Veracruz?; ¿Monreal, o lo que votarán por él en Zacatecas?; ¿Duarte, o los que votaron por Duarte? Gamés afirma: nunca olvidemos nunca a los votantes. Y algo muy importante, un apotegma, una máxima: fríjol con gorgojo.

YUNES
El señor Miguel Ángel Yunes estaba un día muy a la baja y se dijo: ¿qué haré para repuntar? Fácil: comprar un condominio de 45 millones de pesos en Alvarado, Veracruz. Ah, pero el tedio lo martirizaba y, ¿qué creen? ¡Zaz!, que se compra una casa de mil metros en el Pedregal.

Costo: 30 millones de pesos. Bara, bara.

Vamos todos a Coatepec, me acabo de comprar una casita de 15 melones, un asadito, unas copitas, algo.

Una mañana ejecutiva, el licenciado Yunes (¿es licenciado?) se dirigió al Club de Golf. La propiedad vale cien millones de pesos. Oh, sí.

Carachos, aquí el más chimuelo masca rieles. A estas propiedades hay que agregar bodegas, terrenos, despachos, locales, en fon. Pero no nos detengamos en tlapalerías: Miami, departamento de un millón de dólares. Yunes ha incurrido en el negocio de las gasolineras en Coatzacoalcos, Córdoba, Cosamaluapan. En ellas su fortuna se incrementa en 60 millones de pesos.

Nadie suponga que sólo algunos negocios de poco prestigio impulsan a Yunes. Entre que sí y que no, el licenciado tiene un departamento en la Quinta Avenida, dos millones de dólares. Y es que el licenciado ha trabajado con fe, a lomo partido o como se diga. Don Miguel Ángel no ha perdido el tiempo: ranchos, para no olvidar lo rural, Santa Gertrudis, dos millones de pesos.

La familia tiene empresas: Seguritec, Mirafe, Kriztal: unos veinte millones. El hijo de Miguel Ángel Yunes tiene empresas en España.

Carambolas, Gilga se pregunta: ¿usted votará por este sospechoso sujeto enormemente rico? Gil pregunta al cielo y a su corazón tan blanco: ¿de verdad este hombre opaco podría gobernar Veracruz? No somos nada. Miguel Ángel Yunes no quiere saber nada de nada.

IMPUNIDAD
Existe Yunes y la impunidad, Yunes y el asalto a mano armada, Yunes y la austeridad, Yunes y las elecciones. Y este grandísimo rufián que debería estar en la cárcel en lugar de hacer campaña por la vía electoral va y viene como Pedro por su casa.

Pues con la novedad de que el candidato de Morena le va peleando los puntos porcentuales uno por uno. Y de golpe y porrazo va cuatro por ciento abajo. La verdad sea dicha (muletilla pagada por Liópez y Morena), si van a candidatear a Jack El Destripador, a Goyo Cárdenas, al Mochaorejas, los opositores no la van a tener muy fea. Mi voto generoso para Jack; me gustaría mucho que Goyo Cárdenas en la delegación Tlalpan (ahí hay más terrenos baldíos) hiciera de las suyas.

La máxima de Alberto Moravia espetó en el ático de las frases célebres: Curiosamente, los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado.

Gil s’en va.

Twitter: @GilGamesX

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