Opinión

La magia de 'El Diablo'
en tres actos

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José Antonio Fernández Carbajal

Primer acto: El Diablo vende Femsa Cerveza a Heineken en más de siete mil millones de dólares en 2010 y consigue un par de asientos en el Consejo de Administración de la tercera mayor cervecera global. En el suceso, capitaliza a su emporio. Segundo acto: El Diablo expande su poderío con Coca Cola y la lleva a un nivel superior, comprando la firma Spaipa de Brasil en más de mil 800 millones de dólares. Entretanto, su relación con el gobierno mexicano entra en un impasse por el impuesto a los refrescos. Tercer acto: El Diablo recalcula objetivos y desde 2013 se da a la tarea de detonar la mayor expansión de una empresa en el ramo farmacéutico de que se tenga memoria en el país. ¿Cómo se llamó la obra?

Piénsese la profunda implicación del hecho: José Antonio Fernández Carbajal evitó, con sus acciones instrumentadas de 2010 a la fecha, que Femsa se convierta en un recuerdo hacia el año 2020 o 2025. El Diablo logró que en la entraña de Femsa se gestera, durante estos años, lo que será de nueva cuenta un corporativo preponderante de México hacia el futuro. Nada fácil.

La nueva estrategia de Femsa, que incluye apalancar todo el conocimiento ganado en Oxxo hacia su nuevo negocio de farmacias, está dando sonoros resultados. Este agosto lo estamos cerrando con la noticia de que la empresa mexicana se hizo con el control de la chilena Socofar, una firma que vale casi mil millones de dólares que tiene 800 puntos de venta, la mayoría farmacias de la marca Cruz Verde. Previamente compró a Farmacón, con sus 200 sucursales en el noroeste del país.

Femsa ya no duda de su nueva vocación. Desde hace tiempo participa en las conferencias de bancos como JPMorgan o Goldman Sachs sobre la industria del retail, y a los cuatro vientos declara sus intenciones de dominar en comercio, así como en poner un pie en la venta de combustibles con sus gasolineras y estaciones de servicio.

El Diablo cedió en 2013 la dirección general de Femsa a Carlos Salazar, el experimentado jefe de Coca Cola Femsa en el pasado. A Salazar le ha tocado reportar en los últimos trimestres que el ritmo de aperturas de Oxxo ya está imparable: cada 12 meses la empresa abre más de mil 50 nuevas sucursales.

Otras empresas, en lugar de renovarse, han preferido venderse. Grupo Modelo se pulverizó y con el dinero de su millonaria venta sus accionistas se pusieron a construir edificios (afortunadamente muy bonitos) o se mudaron a Italia.

Es muy distinto tener maestros catadores e ingenieros de la levadura, que organizar ejércitos de vendedores que sepan vender Sildenafil o gasolina de bajo octanaje. La transformación de Femsa es equivalente a la de Hewlett Packard o a la de DuPont. Meritoria por donde se le quiera ver.

Twitter: @SOYCarlosMota
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