Opinión

La lucha bancaria por competir e innovar

 
1
 

 

BBVA Bancomer

La industria mexicana de bancos y aseguradoras se encuentra en un momento determinante sobre el uso de las nuevas tecnologías para mejorar la experiencia de sus clientes. Todos buscan habilitar para los usuarios más canales de servicios financieros para que accedan a sus productos de forma más fácil, pero además para que hagan uso de vías alternativas de pago.

Lo anterior, además de permitirles estar a la vanguardia tecnológica y tener un canal que les permita competir con las fintech, es también para abaratar costos, ya que con ello reducen el número de personas que acuden a una sucursal, al ofrecerles la opción de hacer todas sus operaciones bancarias con su celular, por ejemplo.

Todos los bancos, sin importar si son grandes o pequeños, reconocen que hoy trabajar con nuevas tecnologías es parte de atraer clientes más jóvenes, ser más eficientes y reducir gastos a toda costa.

Hoy los bancos han creado, en menos de un año, nuevas áreas de innovación no sólo para competir con las fintech, sino para trabajar coordinados. Actualmente BBVA Bancomer, Banamex, Visa o Banregio tiene personal destinado a este tema, innovando, interactuando con clientes y desarrolladores, e incluso Manuel Rivero, director general de Banregio, no sólo es un apasionado del tema de las nuevas tecnologías en el sistema bancario, sino que reconoce que hoy entre abrir un banco y una startup financiera, hubiera elegido lo segundo. Por eso el apoyo a ese tipo de proyectos dentro del banco.

Si bien el tema de las nuevas tecnologías es lo de hoy, llama poderosamente la atención que muy pocos bancos han hecho una revisión minuciosa de todos sus procesos administrativos. Sólo por poner un ejemplo: un gran número de instituciones, aun cuando las cuentas de depósito ya fueron canceladas, continúan enviando estados de cuenta de más de cinco páginas, indicando lo que el cliente ya sabe, que la cuenta está cancelada y con saldos a favor irrisorios de 0.02 centavos o de menos de 0.45 centavos, lo que genera los estados de cuenta bancarios.

La gran incógnita es por qué hoy, cuando se presumen de los nuevos sistemas, aspectos tan simples no han podido ser cambiados. Esto, además del daño al medio ambiente −al enviar estados de cuenta en papel−, también significa costos para los usuarios, que vemos traducidos en comisiones.

Y en el otro lado de la moneda, parece que el debate si en México debe avanzarse en poner demandas colectivas en contra de algún banco o Afore apenas empieza.

Como les decía la semana pasada, en el sector financiero mexicano no hay precedente sobre el tema, pero esto podría tener implicaciones de todo tipo. La ruta jurídica esta puesta. Ahora habrá que esperar, pues los efectos que podrían originar, buenos o malos, tendrían consecuencias tanto en bancos como en usuarios y autoridades. Por lo pronto, la moneda está en el aire.

Twitter: @JLeyvaReus

También te puede interesar:
¿Demanda colectiva contra bancos y Afore?
¿Los cajeros automáticos son zona de peligro?
¿Roban los bancos o las personas?