Opinión

La lista que nos gustaría ver publicada por el SAT


 
Vaya tormenta la que se suscitó con la publicación, por parte del SAT, de la lista de los así llamados “contribuyentes incumplidos”.
 
Probablemente, cuando los legisladores discutieron esta reforma al Código Fiscal de la Federación, no pensaron que iba a provocarse tal controversia.
 
 
Así que lo primero que debe decirse es que la publicación no deriva de la voluntad del SAT o de Hacienda, sino de lo que la ley establece.
 
Pero a partir de ese punto vienen los temas sujetos a interpretación.
 
El que más chispas ha generado es el asunto de los “contribuyentes no localizados”.
 
Se trata de una lista de miles de personas físicas y morales.
 
 
Y deriva de que algún visitador del SAT, en alguna circunstancia, haya determinado que el contribuyente no estaba en el domicilio fiscal, haya sido porque salió al pan, porque el visitador se equivocó de domicilio o porque le dio flojera acudir a la dirección en la cual tenía que hacer la entrega, por ejemplo, de un exhorto.
 
También por el hecho –muy usual por cierto- de que no existe el domicilio señalado.
 
El SAT es un organismo complejo. Trabajan en él miles de personas, en actividades de lo más diversas.
 
Como todo organismo complejo, está sujeto a errores técnicos y humanos.
 
Así que en la lista de los no localizados, hay seguramente muchos que están pagando puntualmente sus impuestos, como lo hace José Woldenberg.
 
 
Quienes lo conocemos, sabemos lo puntilloso que es para cumplir con sus obligaciones, así que su caso es realmente emblemático.
 
Lo dicho ayer por el secretario de Hacienda, en la entrevista que le dio a Carlos Loret de Mola, es más que justo.
 
 
Quienes demuestren que el SAT incurrió en un error y le demanden una disculpa pública, deben tenerla.
 
Sin embargo, lamentablemente ni la ley reformada ni los criterios del SAT pondrán a la vista de todos una lista que muchos quisiéramos que se exhibiera.
 
Se trata de la lista de aquellos que debieran estar inscritos en el Registro Federal de Contribuyentes, ni siquiera lo están.
 
Para tener una idea de la magnitud que debiera tener esa lista, le comento las cifras siguientes.
 
Hay 49.5 millones de personas que forman la población económicamente activa ocupada, lo que incluye tanto asalariados como patrones y trabajadores por cuenta propia.
 
 
Sin embargo, el número de personas físicas y morales que tiene registradas el SAT es de 40.6 millones.
 
Así que, de entrada, hay aproximadamente 9 millones de personas a los que esos sí, el SAT no sabe ni dónde viven ni quiénes son o en qué trabajan.
 
 
Tiene toda la razón el secretario de Hacienda, al señalar que la lista de los incumplidos, ya adecuadamente depurada y completada, debe servir como un incentivo para pagar correctamente los impuestos.
 
 
Pero además, la verdadera “lista negra” debería incluir a quienes ni pagan correcta ni incorrectamente sus contribuciones, porque simplemente no pagan nada.
 
 
El SAT podría parafrasear al General Anaya: si supiéramos quiénes son, ya les hubiéramos cobrado.
 
Sin embargo, creo que a veces el SAT actúa como esas empresas que se concentran en los clientes rentables, es decir, en los contribuyentes a los que más fácilmente puede cobrarles.
 
Y, aunque esa actitud es algo lógico para una empresa privada, que debe buscar la rentabilidad, me parece que el SAT debería tener parámetros que vayan más allá de los resultados cuantitativos que se miden en su captación.
 
 
Cambiaría la visión del país si buscara y encontrara a los que realmente no pagan.
 
Como todo buen programa, algo así debe ser una mezcla de garrote y zanahoria.
 
 
Pero, pareciera que en México, el garrote sigue siendo para los que pagamos porque somos cautivos y la zanahoria, ha sido para los que no pagan y no van a pagar mientras puedan no hacerlo.
 
  
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