Opinión

La lengua de Cordero

La primera y más importante lección que deben sacar los panistas después de la contienda electoral interna, es que tienen que moderar su lenguaje. Bájenle, o háganse responsables de sus dichos.

Cordero le dijo al país que Gustavo Madero y su equipo eran una partida de ladrones. No fue un lapsus, sino que lo repitió una y otra vez.

Basó su campaña en decir que “el otro candidato” y sus cercanos estaban ligados a las estafas en los casinos, y a los “moches” solicitados a alcaldes panistas para asignar recursos etiquetados a sus municipios.

Después de los 13 puntos de diferencia con que lo aventajó Madero, Cordero habló de que “sólo la unidad dará la fuerza necesaria para enfrentar los próximos retos del partido”.

Muy bien por su reconocimiento al valor de la unidad, pero ¿por qué no pensó en la unidad antes de convertir la campaña del PAN en un cochinero, mediante acusaciones graves a sus compañeros de partido?

¿Qué va a hacer Ernesto Cordero ante la actual circunstancia?

¿Cómo le va a explicar a la opinión pública que Madero no es un delincuente y quienes lo acompañan tampoco son corruptos, mapaches y entreguistas, como los llamó?

Porque al país le dijo con todas sus letras que los integrantes del círculo maderista eran unos “...inches ladrones”. Textual.

Ernesto Cordero aceptó la derrota el domingo luego de una paliza de más de trece puntos porcentuales de diferencia, que hicieron inviable cualquier intento de reclamo a través de los tribunales.

Ahora Cordero debe dar una explicación, ofrecer disculpas, porque mintió durante la campaña contra Madero. O si dijo la verdad, debe sostenerse.

No se vale el argumento de que en campaña todo se puede decir. Las personas adultas y con una responsabilidad pública, tienen que hacerse cargo de sus dichos y acusaciones, con campaña o sin campaña.

Madero barrió con las aspiraciones de Cordero y del mini maximato que a través suyo iba a imponer el expresidente Felipe Calderón dentro del PAN.

El chihuahuense se quedó con todas las canicas. El punto está en si ahora las va a querer repartir para dar cauce a las expresiones distintas a la suya, o se va a engolosinar con su victoria, ciertamente amplia.

“Todos estamos unidos y todos somos necesarios”, dijo Madero al momento de anunciarse su triunfo. ¿Lo dijo en serio? ¿O sólo es una frase de triunfador?

Vamos a ver si Madero da cauce a ese reconocimiento de que “todos somos necesarios”, pues en las filas del calderonismo hay cuadros valiosos, con prestigio, capacidad y liderazgo.

Dentro del equipo de Cordero se encuentra, quizá, lo mejor del panismo; sin embargo, están intoxicados de rabia por haber perdido el gobierno y no tener el control del partido, y contaron con un candidato que eligió el lenguaje de López Obrador para enfrentar a sus adversarios internos.

“Los que están conmigo son puros, y lo que están con el otro con corruptos”, fue el eje discursivo de la campaña de Cordero.

Ni el país ni el PAN gustan de los pendencieros, y así lo refleja el resultado de la elección del domingo, en que Cordero fue noqueado. Para reconstruir la unidad, tal vez tendrían que empezar por entender el significado y el peso de las palabras.