Opinión

La izquierda sólo tiene a Mancera

Un amigo muy cercano a Marcelo Ebrard bromeaba hace algunos días [y decía] que la operación de Miguel Ángel Mancera se complicó porque los médicos le buscaban el corazón en el lado izquierdo, y ahí no lo tiene.

Más les vale a ebrardistas, perredistas, obradoristas, Chuchos y demás integrantes de lo que conocemos como izquierda, irse haciendo a la idea de que sólo tienen a Mancera.

Los eventos de Guerrero fueron una máquina devoradora de prestigios políticos, de credibilidad y de confianza.

Ningún partido político ha salido ganador con la crisis de los últimos dos meses.

No hay líder político en México que se salve del recelo y del hartazgo ciudadano.

En distinta medida, todos han resentido los efectos de los desaparecidos de Ayotzinapa, pero donde más ha pegado el descrédito es en la izquierda.

De un mes para otro la izquierda mexicana se quedó, peligrosamente, con una sola carta para jugar su futuro: Mancera.

La encuesta realizada por Parametría y publicada ayer en La Jornada nos muestra que, en opiniones positivas en población abierta, Mancera está por encima de López Obrador.

López Obrador lleva dos décadas en los medios de comunicación, ha estado a punto de ganar la Presidencia y recorre el país municipio por municipio, y en la más reciente encuesta aparece debajo del jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Algo tendrá que entender López Obrador de la encuesta publicada en su diario favorito, pues los hechos de Guerrero lo han golpeado hasta el punto de ya no ser la figura más relevante de la izquierda.

Sus fotos con el gobernador de Guerrero cuando éste era candidato hicieron efecto. De nada le sirve a AMLO decir que nunca apoyó a Aguirre Rivero, porque ahí están las fotos suyas, abrazando al candidato de la coalición PRD-PT-MC.

Como mentiroso quedó AMLO al afirmar que nunca se había retratado con José Luis Abarca, el autor intelectual de la masacre de normalistas. Ahí estaba AMLO, sonriente, abrazado de Abarca y su esposa, la jefa política del cártel Guerreros Unidos.

Haber destapado a Lázaro Mazón, sin consultas ni elecciones internas, como el candidato de Morena al gobierno de Guerrero, implicó a AMLO con el grupo político aliado a las bandas criminales de ese estado.

Otro líder de la izquierda, Cuauhtémoc Cárdenas, fue expulsado de una marcha de jóvenes que protestaban por los desaparecidos de Ayotzinapa. ¡Asesino!, le gritaban mientras le arrojaban botellas de agua y otros objetos.

Cárdenas ya no es más el faro de la izquierda, porque lo había rebasado López Obrador, perdió ante Los Chuchos, se salió del PRD y es visto por la juventud de izquierda como un cómplice del partido que llevó al poder a los criminales de Iguala.

Marcelo Ebrard no tiene arrastre propio, y fue él quien convenció a Ángel Aguirre Rivero de entrar al PRD y ser candidato de la izquierda en Guerrero. Ebrard es el padre de ese engendro.

Y a pesar de realizaciones positivas como jefe de Gobierno del DF, tiene pendientes las cuentas de la Línea 12 del Metro, más los muertos del News Divine.

Jesús Ortega, Navarrete y Zambrano están fuera de combate para asumir liderazgos nacionales.

Así es que ahí están los hechos: la izquierda sólo tiene a Mancera.

Twitter: @PabloHiriart