Opinión

La innovación en las pymes o la fobia a que se nos caiga la luna encima

Un maestro, de un nivel de primaria de una escuela privada en Querétaro decidió vestirse de superhéroe para que sus alumnos tuvieran un estímulo más para asistir a clases con disposición a divertirse y aprender.

El ejercicio fue seguido por otros maestros quienes encontraron de esta forma una manera de vencer las naturales reticencias de los niños a levantarse e ir a “estudiar”.

Ese plantel realizó en estricto sentido, una innovación que le concedió un elemento de diferenciación frente a sus escuelas competidoras. Más niños quisieron ir a estudiar a esa escuela a donde enseñan “los superhéroes”.

La innovación debe ser puesta en primerísimo sitio en la agenda de las MiPymes y de los emprendedores. No podrá entenderse un ejercicio empresarial completo y moderno sin que cuente con la innovación como un elemento básico a desarrollar en distintos niveles del ejercicio productivo al igual que políticas específicas en la materia del cuidado al medio ambiente y la responsabilidad social.

Lamentablemente las empresas no tienen ese chip puesto aún: el de la necesidad de buscar la innovación como elemento fundamental de su ejercicio cotidiano.

Otras nacen ya con un componente de innovación que les distingue. Por ejemplo pudiéramos citar a NATURE COMPANY, una empresa mexicana que tiene sus cimientos en la Facultad de Sicología de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Quince profesionales dan terapia mediante un esquema que involucra la realidad virtual y la atención a distancia. Y de este asunto le sabe quién redacta estas líneas. El autor de esta columna tiene como segunda carrera profesional la de psicología (antes se escribía con P inicial).

Esta sicoterapia virtual que imparten quienes integran el conglomerado de Nature Co. (la Dra. Lorena Flores y Ximena Durán Baca entre las principales) es novedosa en el mundo y muy novedosa en México.

Esta empresa de servicio de terapia virtual atiende, de preferencia, un asunto que no es menor: las fobias.

Y dentro de las fobias hay desde las más comunes y corrientes (la de encontrarse en espacios cerrados, reducidos ya parece commoditie) hasta otras realmente creativas (por más que parezcan absurdas): por ahí hay una persona que tiene fobia a la luna. Y no es que piense que su esposo se convierta en “hombre lobo”, sino que la fobia radica en que esta persona cree factible que la luna se le caiga encima. A usted le da risa pero a esta persona le da pánico salir en la noche y encontrarse a “tiro” de alcance de la Luna. Parece mentira pero hay fobias así de excéntricas.

Pues a ellas atiende este grupo de sicología que tiene sus cimientos tanto en la UNAM como en las investigaciones que en esta casa de estudios se realizan dentro de la facultad de sicología.

Primero investigaron hasta dónde pudieran llegar a crear ambientes suficientemente efectivos como para reproducir escenarios creíbles entre los pacientes fóbicos e incluso investigaron la reacción de ellos ante realidades virtuales que les resultaban incómodas.

Fobias Clásicas como temor a los ratones o ratas, temor a las arañas, terror a los perros, terror a las alturas, a las cucarachas o muchas más encuentran solución en una terapia que se soporta en la recreación virtual de escenarios que sirven para que el paciente encuentre una salida a sus problemas si es que los distingue como tales.

Y puede usted imaginar la bronca que representaría recrear un escenario real con cientos de arácnidos en un espacio de cuatro por cuatro metros cuadrados o conseguir una o más ratas a otro paciente. ¿Dónde las va a poner entre los 6 días que puede tardar el paciente a una segunda o consecutiva cita?

La experiencia de la empresa en el tratamiento de fobias y otros desórdenes de la psiqué data de tres años y no se reduce al trato de casos complejos sino incluso el de la propia terapia por la vía internet es común ya que los pacientes en ciudades grandes no pueden viajar una o más horas para acostarse 45 minutos ante un diván y regresarse a sus oficinas u hogares invirtiendo otra hora u hora y media en el trayecto.

La ventaja de este consultorio de terapias virtuales es que asegura que aún en casos extremos habrá una solución en un máximo de 14 sesiones y que el costo por sesión es más reducido que la que hoy comúnmente se aplica en servicios de esta naturaleza de mil o más pesos por una sesión de 45minutos.

Finalmente el asunto no hubiese sido posible sin el proceso de investigación desarrollado en la Facultad de Sicología de la UNAM y sin llevar a protocolos de validación sus procesos de realidad virtual que soportan este servicio profesional.

Por si fuera algún día necesario para “el primo de un amiga”, pues le pasamos los datos de esta empresa : 5590-1166, soluciones virtuales.com.mx e informes@soluciones virtuales.com.mx

A la luz del tema y otras innovaciones de las Pymes mexicanas, el pasado jueves Lili Bárcena encargada de procesos de incubación del plantel, Alberto Peniche, amigo, catedrático y especialista en el tema de innovación, así como el Dr. Rafael Lorenzo Piñon, director del Parque Empresarial, innovación y Emprendimiento del Tec de Monterrey, campus Santa Fé junto con quien escribe esta columna abordaron varios puntos que involucran o debieran, a las empresas Pyme mexicanas.

¿Qué Chip tiene que cambiar la Pyme para mantenerse sana en el mercado y con perspectivas de crecer? ¿Debe un emprendedor avanzar en la responsabilidad de generar trabajo aún a costa de deteriorar su calidad de vida? ¿Es obligado entre empresarios pyme buscar sistemáticamente la innovación y su profesionalización como manera de sostener a la empresa sin renunciar a hacerla crecer? Son preguntas de Rafael Lorenzo que algún día próximo deberán merecer nuestra especial atención. Mientras tanto, pues el tema ciertamente no debe dejar de ser considerado en el ecosistema emprendedor.

Correo: direccion@universopyme.com.mx