Opinión

La información y los mercados

10 febrero 2014 5:12 Última actualización 14 agosto 2013 5:22

 
 
 
Mario Rodarte

Desde hace algunos años los analistas le han dado una importancia enorme a los movimientos de los mercados, aduciendo reacciones de los mismos ante noticias, o información que es dada a conocer, o simplemente por un típico 'borregazo', que no es otra cosa que decir ahí viene el lobo y que poco a poco mucha gente lo vaya creyendo. Estos movimientos, en teoría, son cambios en los precios de títulos de renta fija y renta variable, que buscan defender un rendimiento del portafolios de inversión al que pertenecen. Así, por ejemplo, una mala decisión de política económica que afecta la expectativa de crecimiento de un determinado sector, causará una baja en el precio de las acciones de las empresas de ese sector que cotizan en la bolsa y posiblemente haga que los precios de algunos otros títulos aumenten, reflejando que quienes se desprendieron de esos títulos adquirieron otros.
 
 

El cambio del partido político que está en el poder puede causar movimientos en los mercados, como pasa en muchos países, en donde los inversionistas han identificado ciertas preferencias de algunos partidos por medidas conservadoras o proteccionistas, que cuando el partido es sustituido normalmente el adversario tratará de aplicar medidas de mayor apertura, afectando entonces las perspectivas de crecimiento y por lo tanto las decisiones de inversión de muchas empresas y personas y con ello el hémelo y algunas otras variables.
 
 
Cuando los bancos centrales anuncian cambios en su política monetaria, normalmente se presentan movimientos en los mercados. Por ejemplo, una baja en la tasa de referencia, normalmente afecta a casi toda la curva de rendimientos, dependiendo de la magnitud del cambio, o un cambio en la política monetaria, de acomodaticia a restrictiva o hacia una mayor laxitud, significa cambios en la liquidez del sistema y, por lo tanto, los precios de muchos títulos se verán afectados.
 
 
Otro de los anuncios que tiene efectos sobre las tasas y los precios de los títulos es el referente al presupuesto de los gobiernos para un año determinado, anuncio que normalmente va acompañado de uno referente a las necesidades de financiamiento del gobierno, ya sea que incluya aumentos o disminuciones en el déficit para determinado ejercicio presupuestal. Si se espera que el déficit aumente, significa que el gobierno hará mayores colocaciones de títulos en el mercado, que para que sean atractivos deberán ajustar su precio a la baja y como la tasa normalmente se fija al vencimiento, significa que el rendimiento del título será mayor. Lo contrario ocurre cuando el gobierno anuncia que reducirá su déficit; esto significa menores necesidades de financiamiento y, por lo tanto, menores colocaciones de papel, lo cual afectará las tasas. Como mencionamos arriba, todos los movimientos están conectados, debido a las acciones defensivas que toman los administradores de portafolios.
 
 
Aparte de las reacciones normales de los mercados ante anuncios, o información dada a conocer, normalmente los movimientos de los mercados reflejan en parte la incertidumbre propia del mercado local, así como, dada su integración a los mercados internacionales, la incertidumbre que predomina en el mundo y que puede manifestarse en un riesgo específico en caso de que algún país, banco, empresa, o fondo de inversiones decida hacer algo. Cuando en Estados Unidos se acerca la negociación del presupuesto para el siguiente año fiscal, se genera incertidumbre debido a que no se sabe cuánto planteará el gobierno de necesidades de financiamiento, pero si su principal opositor dice que no aceptará mayor déficit y que habrá que recortar gasto, la incertidumbre aumenta y conforme se van aprobando partes del paquete la incertidumbre se plasma en un riesgo que puede ser medido y que los mercados inmediatamente descuentan, mediante la compra- venta de ciertos valores para reacomodar el portafolios de inversión.
 
 
Ahora que los mayores bancos centrales en el mundo siguen políticas excesivamente laxas, a efecto de inducir un mayor crecimiento, las tasas de interés están casi en cero y el solo anuncio de un posible cambio tendrá un efecto inmediato en los mercados, como sucedió hace pocas semanas, lo que trajo como consecuencia que algunos portafolios perdieran valor, ante la imposibilidad de ajustarse en el muy corto plazo, reflejando entonces un rendimiento negativo. Antes de este episodio fueron las dificultades de las economías europeas con exceso de deuda y problemas de liquidez para encontrar un acuerdo para su rescate, lo que propició eventos de elevada incertidumbre, que se tradujo en riesgo, reflejado en el famoso diferencial que pagaron las economías rescatadas en relación con la economía sin problemas, que en este caso era la alemana.
 
 

Antes de que los inversionistas se acostumbraran a manejar este tipo de incertidumbre y aprendieran cómo traducirlo en riesgo factible de ser medido, para tomar las medidas necesarias para cubrirse, hubo fuertes pérdidas, que fueron ganancias para otros, lo cual nos dice que en la medida que todos aprenden a interpretar la información y a discriminar los 'borregazos', se darán menores episodios de volatilidad. Esto es importante para mantener la estabilidad, sobre todo en las economías y mercados de menor tamaño, en donde en la mayoría de ocasiones no es posible tomar a tiempo las medidas defensivas pertinentes y se deben afrontar las pérdidas.

rodartemario@hotmail.com