Opinión

La inflación sin Banxico

 
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Carstens

Las recientes cifras de inflación y el tono exhibido por Banxico en sus recientes vehículos de comunicación no parecen abrirle la puerta a recortes en la tasa de fondeo en el corto plazo. Lo anterior no es nada nuevo, ya en este espacio hemos tocado este tema en varias ocasiones. Lo que es nuevo e importante es el ejercicio presentado por Banxico en su Informe Trimestral correspondiente al tercer trimestre del año (2017T3). Tal ejercicio aborda los efectos de su proceso de alzas en la tasa de política monetaria sobre la inflación desde 2015. A continuación las conclusiones de dicho análisis y un par de reflexiones propias.

Se trata de un análisis contrafactual que aborda la pregunta (contrafactual) de qué habría pasado con la inflación si Banxico no hubiera incrementado la tasa de referencia en 400 puntos base (pb) de diciembre de 2015 a la fecha. Lo anterior como reacción a dos periodos de intensos y diversos choques que presionaron al alza la inflación a partir de la segunda mitad de 2014.

El análisis distingue los choques referidos en dos etapas: una que contempla el periodo 2014T3-2016T3 y otra que se centra en el periodo 2016T4-2017T3. En el primer caso se supone que la tasa de interés de referencia se mantiene sin cambio durante el periodo de análisis. Es decir, para el primer periodo se supone que tal tasa se mantiene en 3.0 por ciento y en el segundo se considera el supuesto de que se mantiene en 4.75 por ciento (actualmente se ubica en 7.0 por ciento).

El ejercicio concluye que de no haberse realizado los ajustes se habrían presentado desviaciones de la inflación mayores a las que de facto se registraron con respecto a la meta. En específico, se habla de que en el primer caso, hacia 2016T4 la inflación habría resultado 100pb superior a lo observado, mientras que para 2017T3 la diferencia habría sido de 280 pb. En el segundo caso, hacia 2017T3 la inflación se habría ubicado 130 pb por arriba de lo observado.

Cabe mencionar que el mismo Banxico aclara que dada la naturaleza del ejercicio y los supuestos detrás de éste, las conclusiones deben tomarse con cautela. Sin embargo, es innegable que las conclusiones hacen sentido intuitivo.

Lo anterior me lleva a dos reflexiones.

Primero, si bien el análisis arriba referido guarda un tono histórico, su publicación abona al esfuerzo de transparencia que el Banco de México ha reforzado durante la administración del Dr. Carstens.

Es decir, recordemos que el objetivo último de la transparencia por parte de los bancos centrales es dejarnos ver a los participantes del mercado la forma en que piensa y analiza el entorno el Banco Central -esto con el fin de ir formando una idea de su “función de reacción”-. En este caso, si bien el ejercicio no abona explícitamente al entendimiento de los mecanismos de transmisión de la política monetaria, sí lo hace en referencia a la significancia/efectividad de sus efectos.

Segundo, el ejercicio respalda el esfuerzo hecho por el Banco Central en la contención de los efectos de los choques inflacionarios recientes (y no tan recientes), en un contexto donde algunas de las acciones implementadas por Banxico en los trimestres recientes encontraron fuertes críticas entre algunos participantes en los mercados.

Sin duda resulta deseable que los esfuerzos en materia de comunicación y transparencia implementados por Banxico durante los últimos años se extiendan hacia los siguientes.

Twitter: @joelvirgen

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