Opinión

La inflación en 2014: reforma fiscal y base de comparación


 
La inflación -medida como el cambio anual en el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), que estima el INEGI- cerró en 3.97 por ciento en diciembre de 2013 ¿Qué nos depara en 2014? En mi opinión, la inflación terminará este año alrededor de 4 por ciento, quizá ligeramente por debajo de ese nivel, en 3.9 por ciento. No obstante lo anterior, creo que para los mercados financieros será todavía más interesante pronosticar la trayectoria mensual de la inflación, sobre todo a la luz de los dos factores que en mi opinión, serán los que caractericen la dinámica de este indicador: (1) reforma fiscal, y (2) base de comparación. La interacción de estos dos factores le dará forma al comportamiento de la inflación este año.
 
 
Por un lado, la implementación de la reforma fiscal, particularmente la homologación del IVA en ciudades fronterizas y en los estados de Baja California Sur y Quintana Roo, así como los nuevos impuestos -tal es el caso del 8 por ciento a alimentos con alto contenido calórico o el peso por litro que se impuso a refrescos azucarados, entre otros-, tendrán un impacto significativo en la inflación durante el primer trimestre del año. En este sentido, estimo que dicho efecto será de 55 puntos base (0.55 por ciento) en la inflación general. Cabe señalar que para esta estimación, estoy asumiendo que los productores transmitirán cerca del 70 por ciento del pago de estos nuevos impuestos a los consumidores, absorbiendo así el 30 por ciento restante, sacrificando parte de sus márgenes de utilidad. Por otro lado, la inflación fue muy baja en el primer trimestre de 2013, particularmente en enero (3.4 por ciento), lo que genera un efecto de base baja de comparación, que se agregará al impacto de los nuevos impuestos. En este sentido, creo que la inflación anual en enero podría estar por encima del 4.6 por ciento. Esto significaría un incremento muy importante de este indicador, tomando en cuenta que cerró en 3.97 por ciento en 2013.
 
 
¿Deberá actuar el Banco de México para paliar el aumento en la inflación? No. No creo que deba, ni que el mercado lo espere. ¿Por qué? Porque el incremento en la inflación sucederá por asuntos que un aumento en la tasa de fondeo por parte del Banco de México no puede parar y además, porque es muy probable que este incremento en la inflación será transitorio ¿A qué me refiero con transitorio? Una vez más, creo que serán la reforma fiscal y los efectos de base de comparación quienes podrían hacer que la inflación se colapse a niveles cercanos al 3 por ciento en el segundo trimestre del año, particularmente en junio. Para este segundo trimestre probablemente la economía ya haya “absorbido” los efectos de la reforma fiscal, sin necesidad de que existan “efectos de segundo orden” o alzas de precios en productos y servicios no relacionados con los nuevos impuestos. Es muy posible que suceda esto porque la actividad económica de nuestro país se desaceleró fuertemente en 2013, por lo que aunque haya indicios de recuperación, está muy lejos de abrir espacios para que los productores puedan llevar a cabo alzas generalizadas de precios sin enfrentar consecuencias negativas de importancia en sus ventas. Asimismo, por el lado de la base de comparación, recordemos que la inflación en el segundo trimestre de 2013 fue muy alta (4.5 por ciento), lo que va a “ayudar” a que la inflación anual en el segundo trimestre de 2014 sea menor.
 
 
Hacia delante, en el segundo semestre considero que la trayectoria de la inflación tendrá una pendiente positiva, finalizando el año en 3.9 por ciento, como comenté al inicio de esta columna.
 
En resumen, veo un año con mucha volatilidad en la inflación, pero que al final del día se encuentre bajo control. Por ello no veo necesidad de que nuestro banco central tenga que tomar alguna decisión de carácter restrictivo en términos de política monetaria. Sin embargo, no descartaría que algunos de los miembros de la Junta de Gobierno del Banco de México, en particular los que tienen un sesgo ideológico hacia el combate a la inflación (o hawks), hagan todo lo posible por que en los comunicados que acompañan las decisiones de política monetaria, incluyan algunas advertencias sobre posibilidad de actuación en caso de que se observen “efectos de segundo orden” en la inflación.
 
 
Twitter: @G_Casillas