Opinión

La incidencia Trump
en 2018

    
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Trump

Ningún candidato y menos un presidente de Estados Unidos había atacado de una manera tan frontal y grosera a México y a nuestros migrantes como Donald Trump. Hay, por lo tanto, una importante carga emocional hacia él. Las encuestas de opinión nos empiezan a dar un panorama más claro de cómo Trump está afectando la opinión pública mexicana, no sólo en relación a su persona sino también hacia su país.

Según la encuesta de opinión realizada en toda América Latina, el Latinobarómetro 2017, la cantidad de mexicanos que tiene una opinión favorable a Estados Unidos disminuyó drásticamente en el último año, de 77 por ciento en 2016 a 48 por ciento este año. Ningún otro país de la región latinoamericana registró una caída más marcada. Más aún, la opinión desfavorable literalmente saltó de 15 a 52 por ciento; es decir, ya una mayoría negativa. Además, la calificación que los mexicanos le dan a Trump en una escala del 1 a 10 es de apenas 1.6; dicho de otra manera, está ampliamente reprobado. En los 20 años de la encuesta, Trump se lleva las palmas como el presidente más aborrecido por los mexicanos.

¿Qué implicaciones tendrá esta animadversión hacia Trump para la política mexicana? Más aún, ¿cómo afectará Trump la elección del 2018?

Tras el triunfo de Trump, mi colega Alejandro Moreno ha analizado su impacto en la política mexicana. Según la encuesta nacional de EL FINANCIERO realizada después de las elecciones estadounidenses, ocho de cada diez mexicanos creen que Trump es una amenaza para México y consideran que AMLO es el candidato más adecuado y capaz para enfrentar al presidente de país vecino del Norte. Es decir, el candidato de Morena ha sido beneficiado por Trump.

Considero que Trump, también, ha tendido un impacto en la decisión del PRI; es decir, ayudó a que Peña apuntara su gran dedo, en la mejor tradición jurásica, en la dirección del excanciller José Antonio Meade.

A principios de 2017 el gobierno de Peña se veía a la deriva. Los escándalos --Ayotzinapa, la 'casa blanca' y el escape del Chapo entre otros-- así como la depreciación del peso frente al dólar, estaban a la base de una bajísima calificación presidencial de 17 por ciento de aprobación (Mitofsky febrero 2017), la menor en la historia desde que hay encuestas.

Para completar un cuadro difícil para el gobierno de Peña, sobrevinieron reacciones muy fuertes al gasolinazo, desde manifestaciones hasta saqueos por todo el territorio nacional, los cuales daban una sensación de un gobierno a la deriva.

Sin embargo, la gran amenaza que significaba la llegada de Trump a la Casa Blanca obligó a que Peña hiciera ajustes en su equipo. Trajo al gabinete de nuevo a su hombre de mayor confianza, una especie de mariscal de campo, Luis Videgaray. Paradójicamente, éste justo por las críticas a la visita de Trump-candidato en agosto pasado, había tenido que renunciar a Hacienda.

Mi argumento es que la amenaza exterior le dio sentido al gobierno peñista. Y se aplicó con gran celo para tratar de contener al nuevo inquilino de la Casa Blanca, justo como lo hizo para las reformas al inicio del sexenio.

Si bien Trump ha ladrado más de lo que ha mordido, no hay que regatearle a Peña y a Videgaray, así como a Ildefonso Guajardo, quien ha encabezado la renegociación del TLCAN, un desempeño estratégico hacia el vecino del norte.

El peso hoy, si bien afectado como mencionó la semana pasada Agustín Carstens, lo está menos que al inicio del año y sobre todo no se han cumplido las expectativas catastróficas que se tenían con el inesperado triunfo de Trump.

El desempeño de la diplomacia de Peña en los tiempos de Trump y, seguramente también la respuesta del gobierno federal a los terremotos, le han valido a Peña una mejor calificación, 26 por ciento (Mitofsky noviembre 2017).

Un Peña menos presionado, y claramente influido por su poderoso canciller, se decidió por Meade, quien sin duda está bien preparado para campear con Estados Unidos. Meade se destaca por ser el único candidato del PRI que ha sido canciller y el que ha tenido el mayor número de cargos en el gabiente.

En conclusión, Trump le ayudó en su momento a AMLO y ahora a Meade. La variable Estados Unidos ya irrumpió en la política mexicana y sólo es el inicio de lo que vendrá.

Twitter: @RafaelFdeC

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