Opinión

La inalcanzable excelencia educativa de Finlandia

 
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Finlandia. Educación. (izquierdahispanica.org)

La visita que acaba de hacernos Sauli Niinistö, presidente de Finlandia, pudo haber sido mucho mejor aprovechada. Cierto, se firmaron diversos convenios como el forestal en concreto y el turístico en lo general; pero, el aspecto toral, debió haberse centrado en lo que Finlandia es líder europeo y quizás mundial: en educación.

Sus logros son imitados en los otros países escandinavos: Noruega, Dinamarca, Suecia y, por supuesto en Holanda, Alemania, Inglaterra, etcétera.

¿No es suficiente como carta de presentación?

En septiembre de 2006 nuestro embajador en aquel país, Agustín Gutiérrez Canet, organizó la Semana Cultural de México en la capital Helsinki. Esos siete días fueron un ejemplo para quienes lo acompañamos, de cómo un país puede transformarse en tan sólo una treintena de años. Los finlandeses de hace cuatro decenios se propusieron salir de una condición de franca pobreza a la de bonanza que hoy tienen. Sus museos hablan del orgullo del cómo la educación permitió igualar a la población y darles un altísimo grado de dignidad.

La Universidad de Helsinki nos recibió para que cada uno de los mexicanos que exponíamos las condiciones de nuestro país en materias tan disímbolas como la música, la política, la pintura o el teatro, nos sintiéramos rodeados de investigadores, de maestros con dominio no sólo del castellano, sino de nuestras tradiciones, costumbres, territorio, gastronomía, geografía. ¿De dónde obtuvieron esos conocimientos que los ubicaron como nuestros pares y no como estudiantes y profesores ajenos y distantes; cómo lo hicieron?

Ni un muro grafiteado, ni una colilla de cigarro en el piso, nada de mesas y sillas despintadas, sanitarios limpérrimos. La antesala que permite la entrada al salón de conferencias estaba impecable y en el centro una mesa con bocadillos, diversos jugos, té y cubiertos de porcelana. Adentro, una sala de excelente diseño y articulada con diversas maderas, cabinas de traducción y un sinfín de aparatos de proyección para acompañar nuestras charlas.

¿Cuáles son los puntos para llegar a poseer la excelencia educativa?

Para mí lo fundamental es que la educación “se personaliza”. Es decir, se respeta el ritmo de aprendizaje de cada alumno y no se le somete a pruebas estandarizadas para la mayoría.

Otro pilar consiste en considerar a los maestros como elementos valiosísimos. El acceso a la carrera de profesor es sumamente exigente y la preparación es muy intensa. Cursos constantes, adquisición de idiomas e historia del ser humano. Por supuesto, la educación es pública y gratuita; los libros y materiales educativos no se venden, son también gratuitos. Con ello, el Estado quiere garantizar la igualdad de oportunidades, es su forma de otorgar equidad, ya que están convencidos de que la verdadera riqueza es la del conocimiento. Un par de medidas que consideran claves son las siguientes: se evita la competencia y las cifras, los informes que preparan los maestros para los padres son descriptivos y no califican ni discriminan con números. Otra medida es que los alumnos tienen tiempo para el juego y el descanso; con ello logran que los padres se comprometan con sus hijos en actividades culturales, ya que las políticas de trabajo les permiten conciliar la vida laboral y la familiar.

Un dato básico en la formación de los estudiantes es premiar la curiosidad y la participación se valora tanto como la creatividad. La experimentación y la colaboración están por encima de la memorización. Es clarísimo que rompen todos los paradigmas que nosotros utilizamos tanto como cernidores o como elementos de premiación.

¿Y cómo dejar de lado la actividad de los profesores? No imparten muchas materias para tener el tiempo de preparar sus clases, actualizarse y afinar lo que deben enseñar a cada uno de sus alumnos. De este modo se individualiza la enseñanza y se dedica tiempo a todos aquellos que tengan capacidades especiales para proporcionarles cuidados y estímulos. De ahí la importancia que se les da a los maestros, quienes son vistos con admiración y respeto.
Por último hay que mencionar algo decisivo: el presupuesto no es parejo para todas las escuelas, éste se distribuye en función de las necesidades de cada centro de trabajo.

Todo esto se valora por la OCDE en los Informes PISA y los resultados que universalmente se admiten como válidos, le dan a Finlandia un lugar singular que les ha permitido acceder a una calidad de vida, para muchos envidiable.

¿Podemos aprender algo de lo que hacen los finlandeses o debemos continuar permitiendo plantones, marchas, quemas de autobuses, desfiguros y una honda perturbación en las mentes infantiles de Oaxaca, Michoacán, Guerrero y Chiapas?

¿Se les puede permitir a esos “profesores” continuar en un retroceso tan lesivo?

Twitter: @RaulCremoux

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