Opinión

La guerra de las nóminas

La pelea por los clientes de nómina por parte de los bancos se ha incrementado cada día más, al nivel de que unos se acusan a otros de malas prácticas para atraer las nóminas de las empresas y, principalmente, de los gobiernos estatales y municipales.

La “competencia” entre los grandes bancos ya empieza a generar disgustos, no sólo entre los directivos, sino también entre los ejecutivos que pierden las cuentas de nómina y, con ello, dejan de recibir sus “premios” por cumplir con los objetivos, ya que alegan no pueden retener a los clientes por esas prácticas.

Santander y Banorte son en especial los dos bancos que están siendo objeto de críticas por parte de las otras instituciones, que aseguran dan “regalos costosos” e incluso automóviles a los funcionarios de los gobiernos que deciden cambiar su nómina con ellos.

La discusión es apenas el inicio, porque cambiar de nómina hacia otros bancos puede parecer una práctica normal en un sistema de competencia abierta. El problema es que los empleados que ya tienen créditos contratados con otros bancos, sobre todo hipotecarios, tienen que hacer malabares para hacer el traspaso de su quincena.

Si bien con la reforma financiera se busca hacer más ágil este proceso, y se plantea que el cliente acuda al banco en donde quiere recibir su quincena y el nuevo banco hará todo el proceso de cambio, actualmente es el cliente quien debe hacer todo el trámite.

Con el cambio será el banco elegido quien se encargará de ello, pero no queda claro -y por eso aún no sale esa parte de la regulación secundaria- si también se obligará a las empresas y gobiernos a respetar la decisión de la persona de que se le pague en el banco que quiera y el recurso se reciba el mismo día y no después, como sucede ahora.

Y hablando de Banorte, al interior del banco aseguran que hay calma tras los rumores que se originaron el mes pasado por la salida -no confirmada aún- de Guillermo Ortiz de la presidencia del grupo financiero.

Por cierto, en toda la información que se conoció, uno de los mitos con respecto a la tenencia accionaria del doctor Ortiz se acabó, ya que fuentes bien enteradas afirman que tiene menos de uno por ciento y no 10 por ciento e, incluso, el mismo director Alejandro Valenzuela tiene el doble de acciones.

Lo cierto es que la convocatoria para la asamblea ordinaria de Banorte se dará a conocer el próximo 15 de septiembre. Ahí veremos si se dará el grito de la salida, ya que se presentarán los temas a discutirse en la asamblea de octubre. Por lo pronto la moneda está en el aire.

Twitter: @JLeyvaReus