Opinión

La falta de coraje entre los hacedores de política

Simon Wren Lewis, economista de Oxford, preguntó recientemente en su blog: “¿Por qué la política económica buscada o propuesta por la izquierda de Europa a menudo parece tan patética?”.

Estaba citando como principal ejemplo al gobierno de François Hollande, en Francia, pero también la falta de firmeza del Partido del Trabajo de Gran Bretaña. Y sugirió que la respuesta es una cuestión de recursos y organización: “Buscar buen consejo (y distinguirlo del malo) requiere tiempo o dinero”, escribió el Sr. Wren Lewis. “A un gobierno establecido le resulta mucho más fácil que a un gobierno nuevo o de oposición”, consideró.

Bueno, no puedo hablar de la situación europea, pero hemos tenido nuestra propia versión de una más o menos izquierda fallando totalmente para arremeter contra la macroeconomía austeritaria en Estados Unidos: el “giro” del Presidente Obama desde el empleo a los déficits, que de hecho empezó en 2009, cuando los demócratas aún controlaban ambas cámaras del Congreso.

Y en este caso nadie puede presentar el argumento de los recursos; el Sr. Obama no solo era un presidente titular con mayoría en el Congreso, sino que el progresismo moderno de Estados Unidos tiene un gran aparato de análisis de política por fuera del gobierno cuya mayoría se oponía enérgicamente a este giro.

No obstante, ahí estaba el Sr. Obama advirtiendo en noviembre de 2009, nada menos que en Fox News, que los déficits excesivos podrían causar una doble recesión.

Entonces, ¿cómo pasó eso? Con base en mis observaciones, lo reduciría a la influencia de la Gente Muy Seria, cuya visión sobre la economía a su vez tiende a estar impulsada principalmente por la industria financiera.

Es difícil de creer, pero cuando el Sr. Obama se presentó en Fox News para decir que el déficit era una enorme amenaza, también hubo rumores generalizados de que pronto reemplazaría a Tim Geithner, el ex secretario del Tesoro, con … con Jamie Dimon, el director ejecutivo de JPMorgan Chase.