Opinión

La estrategia de Nestlé México en 2017

 
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[Nestlé invirtió 490 millones de dólares este año en 2 fábricas en China continental. / Bloomberg / Archivo] 

Me invitó Marcelo Melchior a una comida en las oficinas de Nestlé. El lugar es un fenomenal edificio estratégicamente ubicado cerca de Polanco. En el interior se respira un ambiente de frescura y buena onda. Marcelo fue nombrado en 2012 presidente de Nestlé México. Es bajo su liderazgo que la empresa anunció en 2014 una inversión de mil millones de dólares aquí, con los cuales ha estado inaugurando fábricas de última tecnología en alimentos.

Marcelo me contó que esta semana lleva a su equipo directivo al famoso evento South by Southwest, en Austin, TX, al que acudieron por primera vez el año pasado. Este año, afirma, planificarán mejor, asistiendo en grupos a las conferencias y resumiendo el aprendizaje en sesiones entre los propios colegas para absorber el mayor aprendizaje posible. Además de las sesiones, este evento tiene un alto contenido musical y creativo.

Este año Nestlé requiere de todos los instrumentos necesarios para innovar. De hecho, el mandato interior de Melchior —carioca de nacimiento, pero que ha vivido en San Pablo y en Suiza— es que todos los colaboradores busquen y propongan innovaciones que potencien a Nestlé. Ese, y sólo ese, será el nombre del juego en esta compañía este año. Estas innovaciones no sólo se buscan en productos, sino también en procesos y sistemas. Incluso lanzó un concurso de innovación cuyo premio es una estancia en el Disney Institute.

Las innovaciones ya empezaron a fluir. Una reciente tiene que ver con la forma en la que se descargan los productos de los tractocamiones en su centro de distribución, aumentando notoriamente la productividad. A Marcelo le pregunté si Nestlé ya está incorporando la tecnología de internet de las cosas (IoT). Respondió que sí. Lo hace en sus líneas de producción, adquiriendo máquinas que comunican en tiempo real el desgaste y necesidades de mantenimiento de las mismas. Antes, afirma, el mantenimiento y adecuaciones ocurrían de forma preprogramada. Con la nueva maquinaria se sabe exactamente el momento en que se deben realizar mantenimientos o ajustes técnicos. Esta es una línea de costos fundamental en este tipo de empresas.

Dice Marcelo que la incertidumbre creada por el presidente de Estados Unidos no les hará caer en pánico. No obstante, “no somos ingenuos”, afirma, y reconoce el reto que tiene el sistema de negocios como resultado de la nueva realidad, que cambió sustancialmente en pocos meses. “Todo lo que planeabas en septiembre pasado ahora es diferente”, señala, y piensa que el problema no estará en la renegociación del TLCAN, porque para satisfacer las demandas estadounidenses bastaría con elevar el porcentaje de componente estadounidense que se requiere en los productos manufacturados.

Twitter: @SOYCarlosMota

Correo: motacarlos100@gmail.com

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