Opinión

La estrategia de Hipólito Gerard

 
1
 

 

Grupo GIA. (http://www.gia.mx/contenidos/index.php?mod=cont&id=34&seccion=119

Una de las historias más interesantes de la industria de la construcción reciente en México es la de Grupo GIA, una empresa con dos décadas de vida que fundó Hipólito Gerard Rivero, un interesante empresario que es sumamente conocido en el mundo empresarial nacional, particularmente en el sector financiero, donde tiene amigos cercanísimos del más alto nivel con los que incluso vacaciona en familia.

Hipólito es una mezcla curiosa —pero muy afín— de ingeniero con un dominio excepcional de las finanzas. Su negocio tiene varias divisiones, entre las que destacan la construcción urbana, la infraestructura, la construcción pesada, la adecuación de interiores, el desarrollo inmobiliario, así como nuevos proyectos de energía. GIA facturó más de 4,450 millones de pesos en 2015, y si continúa creciendo a la tasa compuesta que ha registrado últimamente, podría superar los $ 5,900 millones este año.

GIA ha podido concluir en sus veinte años de vida alrededor de 550 proyectos de construcción, y a presumir que nunca se ha peleado jurídicamente con ningún cliente. La estrategia de Gerard descansa en tres pilares: operativo, financiero y técnico. Bajo ese paraguas múltiple inició operaciones internacionales hace apenas dos años, lo que le rindió ya en un contrato tipo APP —Asociación Público Privada— en Santiago de Chile, para un hospital de geriatría. El tema de los hospitales ha sido particularmente sólido en la estrategia de Gerard.

En un año en el que empresas icónicas como ICA van diluyéndose en el escenario de la construcción, es sumamente relevante que firmas jóvenes como GIA aparezcan con fortaleza para establecer nuevos estándares en la industria. La firma de Gerard está sumamente activa y pareciera haber pisado turbo este año: lo mismo construye la Terminal 4 del Aeropuerto Internacional de Cancún (que será inaugurada en 2017), que avanza en el libramiento de Ciudad Obregón, en Sonora. Asimismo, sus desarrollos de vivienda como Vidaltus toman fuerza en zonas como el oriente de la Ciudad de México.

Esta empresa es una de las más serias postulantes para los varios proyectos de obra que estarán siendo licitados en el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, y aunque en 2014 se suspendió el famoso proyecto del Tren México-Querétaro —donde esta empresa participaba como miembro clave del consorcio—, ha pasado ese escollo y ahora hay firmas de carácter global como MWH Global o Kiewit que le han seleccionado para potenciar sus negocios en México.

El negocio de la construcción es sumamente celoso. Afortunadamente parece haber materia prima para que empresas relativamente jóvenes como la de Hipólito ocupen un lugar preponderante en el escenario nacional.

Twitter:@SOYCarlosMota

Correo:motacarlos100@gmail.com

También te puede interesar:

Las clases de productividad del Sr. Zinser

¿Dónde está el descalabro a Televisa?

Volaris y la economía yuxtapuesta