Opinión

La empresa en 2016: lo que anima, lo que complica y lo que espanta

 
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[Bloomberg]La empresa quiere fortalecer su presencia en este segmento en el que recientemente participa. 

Unos dicen que la dinámica que visualizan los entusiasma y otros que la madera crujirá. Depende del sector en la que su empresa se encuentre, 2016 proyecta retos de diversa índole.

Y es que el empresario está obligado a adaptar su negocio al entorno que enfrente y requiere de constantes ajustes en la organización para cuidar su rentabilidad en el mercado en el que participa. Aquí tres reflexiones para el tomador de decisiones:

Lo que anima.- Las cosas no son perfectas, pero México goza de una razonable estabilidad económica. En un entorno de presiones diversas para las economías emergentes, nuestro país ha resentido de manera atenuada la inestabilidad de muchas de las economías desarrolladas. Es ineludible el reto de las finanzas públicas por su alta dependencia de los ingresos disminuidos provenientes del petróleo, pero también es claro que el sector privado ha aprendido a sacar provecho de un entorno de baja inflación y de apertura de mercados, enfrentado de manera cotidiana los efectos de las fuertes variaciones en el tipo de cambio del peso Mexicano frente a otras divisas relevantes para los negocios. Sea por mesura o por pericia empresarial, pero la realidad muestra empresas que han sabido hacerse chicas cuando se requiere, grandes cuando se puede y mesuradas cuando corresponde. Anima ver cada vez más empresarios que actúan de manera eficiente en el mercado local, conscientes de que la competencia es hoy global.

Lo que complica.- El ciclo del dinero barato en el mundo ya concluyó.
El cambio de tendencia en la tasa de interés de referencia establecida por la Fed ya sucedió y con ello la interrogante ahora es qué tan rápidos serán los incrementos sucesivos ya anunciados y qué tipo de efectos veremos en la macroeconomía. Tome nota: personas, empresas y gobiernos que tengan altos niveles de endeudamiento en este momento pagarán más por servir la deuda que no puedan pagar de manera anticipada. Con excepción de los créditos emitidos en tasa fija, todos los financiamientos pactados con tasa variable tendrán efectos graduales a la alza. Evaluar qué tan sencillo o complejo será operar su negocio con un mayor costo del dinero es obligado, como necesario también reducir el grado de dependencia de las ventas al gobierno. Si los gobiernos ya eran malos pagadores en un entorno de alta disponibilidad presupuestal, son previsibles los retos de cobranza que enfrentarán las empresas que le vendan a gobiernos en un entorno de estrechez presupuestal.

Lo que espanta.- Como pocas veces, se percibe en el sector empresarial una desconexión del sector público con el sector privado. Sea por fenómenos de corrupción instituidos, sea porque su atención primaria está ensimismada o sea porque simple y llanamente hay muchos tomadores de decisión en las trincheras de lo público que nunca han estado “del otro lado de la barandilla”, espanta cómo la mayoría de los tomadores de decisión en los espacios relevantes del mundo partidario y político están enfocados en las elecciones, en sus prerrogativas, en sus marcos normativos o simple y llanamente “en sus asuntos”. Beneficiar la construcción de riqueza privada parece ser un asunto menor del que sólo hay que ocuparse cuando se requiere extraer más para hacer frente a las interminables ocurrencias presupuestales.

Así, 2016 inicia con retos y oportunidades. Alísteme del lado de los pragmáticos que buscarán sacar lo mejor del entorno y anóteme en el lado de los optimistas, porque si bien complejidades habrá de sobra, creo hasta la vena en la célebre frase de Warren Buffet: “cuando algunos lloran, otros venden pañuelos”.

Twitter:
 @mcandianigalaz

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