Opinión

La economía sufre con muy poco gasto

En 2009, cuando el presidente Obama proponía un plan de gasto para impulsar la economía y algunos suplicábamos por un plan más grande, era común escuchar gente de la derecha y del alocado centro declarar que todo era un ardid, un intento por meter de contrabando prioridades liberales bajo la apariencia de estímulo fiscal.

Resulta que esto era completamente falso, y en el caso de la gente de ala derecha fue una proyección. Después de todo, el Sr. Obama no intentó vender incrementos permanentes en el gasto como medidas de estímulo de corto plazo, pero el presidente George W. Bush hizo exactamente eso al pugnar por sus recortes fiscales.
Y lo que es más, no hubiera funcionado. Si algo es cierto es que la mejor apuesta en estas situaciones es probar de la otra forma; pugnar por propuestas que estimulen la economía y al mismo tiempo formar infraestructura y/o reducir la desigualdad, y hacer que los aspectos de guerra de clase de largo plazo estén en el corazón de las propuestas.

Esto pudiera parecer raro. ¿No debería ser más fácil vender ideas de ganar– ganar que harán que todo mundo (o casi todo mundo) esté mejor? Bueno, lo sería si el público “entendiera” la economía keynesiana. Pero hasta los lectores educados tienden a no entender la idea de que la economía, como un todo, puede sufrir de demanda inadecuada (¡Vamos! ¡Muchísimos profesores de la Universidad de Chicago tampoco lo entienden!). Y no pienso que sea por falta de esfuerzo por hacer que se entienda el punto.

El punto clave está al principio. No importa la política fiscal y monetaria; la propia noción de que la economía puede sufrir a consecuencia de muy poco gasto resulta ser inherentemente difícil. Cuando doy charlas públicas, gano cierta inercia (creo) preguntando a la audiencia qué pasa si todo mundo intenta recortar su gasto al mismo tiempo, y luego señalo que mi gasto es el ingreso de ellos y viceversa. Pero no creo que se le quede a mucha gente: el atractivo de la economía como metáfora de lo que una familia normalmente gana.