Opinión

La economía del amor

 
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Los que no son visitantes primerizos, deberían pasar por alto algunos de los atractivos tradicionales, para hacer espacio a descubrimientos improvisados y no atiborrarse con cientos de personas para volver a ver a la Mona Lisa. (NY Times)

No amor romántico, sino amor como en la puntuación del tenis, o sea cero. Los economistas Stephen Cecchetti y Kermit Schoenholtz sostienen en su blog (aquí: bit.ly/1CRF9Ce) que en macroeconomía “el cero importa”; específicamente, que el límite inferior casi cero en las tasas de interés y la rigidez salarial a la baja presentan el caso de que la deflación, o para el caso inflación muy baja, es algo malo.

Sólo para señalarlo: éste es exactamente el punto que he presentado un número de veces. No me estoy quejando; mucha gente ha presentado este punto, y necesitamos que sigan haciéndolo.

En cambio, el mensaje es para esa gente que se imagina que la macroeconomía de la que escribo de alguna manera está bien a la izquierda. En la realidad, soy casi deprimentemente convencional.

De hecho, los tipos del otro lado de estos debates son los que están mostrando muchísima creatividad, ideando nuevos argumentos innovadores sobre por qué debemos hacer estupideces.

Twitter:@NYTimeskrugman

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