Opinión

La economía de México creció cerca de 1.3% en 2013


 
Tres indicadores oportunos recientes nos están diciendo que la economía de México continúa con un crecimiento muy débil, pero con una tendencia a mejorar gracias a su sector externo. Con los mismos podemos adelantar que la economía de nuestro país creció 1.3 por ciento el año pasado.
 
 
El primero de ellos es el Índice Bursamétrica Anticipado de México. Una vez que el Inegi publica un nuevo dato del IGAE (PIB mensual) se publica este indicador con la estimación del IGAE y de la producción industrial para el siguiente mes, tomando como base una serie de indicadores que para entonces ya se han reportado por muy diversas fuentes. EL IBAM de noviembre se ubicó en 170.90 unidades (Índice General) reflejando un incremento del 8.81 por ciento nominal anual. Por dentro del Índice General se observa en noviembre cierta desaceleración del sector industrial, y una ligera mejoría en los servicios. Con este indicador se estima un incremento en el IGAE de Noviembre de 2.0 por ciento anual. Esta cifra se publicará el próximo 27 de enero.
 
El segundo es el Índice de Confianza Económica del Instituto Mexicano de Contadores Públicos, que para diciembre presenta un incremento por tercer mes consecutivo en sus dos componentes. La percepción de la situación actual aumentó en 0.55 por ciento mensual, mientras que la percepción del clima de negocios a futuro aumentó con mayor fuerza, 1.61 por ciento mensual. De esta forma, el índice compuesto subió 1.05 por ciento mensual.
 
 
El tercer indicador es el Índice Actinver de la Economía de México. El Índice Actinver se construye a partir de ciertos indicadores que publican diversas fuentes del sector privado, dentro de los 10 primeros días de cada mes. Para diciembre este parámetro se ubicó en 109.39 unidades, con una variación positiva del 2.01 por ciento anual nominal respecto a diciembre del 2012.
 
Favorecieron al indicador los siguientes factores:
 
 
1. Las exportaciones automotrices crecieron más (4.4 por ciento anual) que el mes previo (2.3 por ciento anual).
 
 
2. El Índice de Confianza Económica del Instituto Mexicano de Contadores Públicos subió en sus dos componentes en diciembre.
 
3. El indicador IMEF de Servicios subió ligeramente 0.19 por ciento, ubicándose en 53.2 puntos; lo que implica aceleración en su expansión, al situarse por arriba de 50 unidades.
 
 
4. Las ventas de Wal-Mart de México en tiendas iguales y en semanas comparables bajaron en diciembre 5.1 por ciento real anual, un poco menos que en noviembre (-5.9 por ciento).
 
5. El empleo en el IMSS está creciendo a un ritmo aproximado de 3 por ciento anual.
 
 
Del lado opuesto, los factores que afectaron al indicador total en diciembre fueron:
 
1. La producción Automotriz decreció en diciembre 9.1 por ciento anual.
 
2. Las ventas de automóviles en el mercado doméstico aumentaron 7.7 por ciento real anual, menos que el 9.6 por ciento de incremento del mes previo.
 
3. El indicador ISM del sector manufacturero en EU se desaceleró en diciembre al bajar de 53.9 a 53 unidades.
 
4. El Índice de la Bolsa Mexicana de Valores bajó 2 por ciento anual en diciembre en relación al mismo mes del año previo.
 
 
Con estos datos, en Actinver estimamos una variación positiva del IGAE de diciembre del 1 por ciento real anual. Este dato será publicado por el Inegi a finales de febrero. Tomando las estimaciones disponibles para noviembre y diciembre, podemos concluir que la economía mexicana creció en algo cercano al 1.3 por ciento durante 2013. Para 2014 estamos estimando un crecimiento del 3.8 por ciento.
 
Sin embargo, para este primer trimestre estamos escépticos, estimando un bajo crecimiento con elevada inflación, como resultado de los efectos de las nuevas leyes fiscales.
 
Y en los mercados financieros, ¿qué está pasando?
 
Los mercados financieros mexicanos parecen no estar reflejando la bonanza futura que implica la reforma de energía ni la expectativa optimista que acabamos de comentar. Una tasa de los Bonos M a largo plazo de 6.40 por ciento (muy elevada), con un tipo de cambio a 13.25 pesos (un dólar caro) y la Bolsa por debajo de 42 mil puntos (por debajo de como arrancó el año) parecen, más bien, estar descontando los efectos negativos de la reforma fiscal.
 
Pero en adición a la expectativa de corto plazo sobre nuestra economía, los mercados emergentes en general están siendo afectados por una expectativa global de que para el 28 y 29 de enero la Fed pudiera volver a reducir sus programas de inyección de dinero, y esto, en teoría, genera un desplazamiento temporal de recursos de los mercados emergentes hacia los mercados desarrollados.