Opinión

¿La economía de Brasil está mejor que la mexicana?

La Copa Mundial de Futbol acapara la atención en gran parte del planeta, aunque las naciones con mayor población no participan como son China e India. La población de los distintos países se identifica con sus equipos, por lo que se alegran por sus triunfos, pero se deprimen con sus derrotas. Se consideran de orgullo nacional la actuación de cada equipo en este torneo mundial.

Por lo mismo, los distintos medios de comunicación concentran su atención en los partidos de este deporte, así como en el país anfitrión de los grandes eventos deportivos globales, como son el mismo Mundial de Futbol y las Olimpiadas. Por lo mismo, se resaltan sus virtudes y ventajas, pero también se identifican y conocen sus defectos y problemas.

Por ejemplo, las Olimpiadas realizadas en China en 2008 mostraron la buena organización de este país, mientras que las Olimpiadas de Sochi, en Rusia tuvierono la sombra de corrupción y problemas de organización de su gobierno. Por su parte, varios analistas atribuyen que el origen de la actual crisis económica de Grecia está en los elevados costos y la deuda generada por la organización de los Juegos Olímpicos de 2004. Hoy en día se encuentran estadios y aeropuertos abandonados en el país, pero financiados con endeudamiento que no puede ser pagado por el gobierno.

Por la dificultad de su organización y los elevados costos, pocos países se atreven a realizar los juegos Olímpicos y el Mundial de Futbol con pocos años de diferencia. Destaca que México los hizo en un lapso de dos años (en 1968 y en 1970), pero esto coincidió con el final de su exitosa estrategia económica de varias décadas conocida como el “Desarrollo Estabilizador”. A partir de esa fecha el crecimiento dejó de sustentarse en la inversión privada y pública para apoyarse en endeudamiento público, lo que desembocó en la grave crisis económica y política de 1982.

Existe preocupación de que se repita esta historia, ahora en Brasil, por los elevados costos de organización y construcción de estadios para el Mundial de Futbol y su déficit público. La preocupación es mayor al revisar sus estadísticas económicas, que son menos positivas de lo que muchos pensaban y no son mejores que las del otro gigante de Latinoamérica, que es México, como lo han estado afirmando. Mientras que el país sudamericano tiene una población de 200 millones de habitantes y el nuestro es de casi 120 millones, el ingreso promedio es muy parecido en ambos casos y cercano a los 11 mil dólares.

Por otro lado, el dinamismo al inicio del año es bajo en ambos casos, pero mejor en México con una tasa superior a 1.0 por ciento, mientras que en Brasil está cercano a cero a pesar de las fuertes inversiones públicas realizadas recientemente. Un problema persistente en Brasil son sus elevadas tasas de interés, que aunque ahora sólo son de 13 por ciento para instrumentos del gobierno, son mucho más elevadas que en nuestro país y tienen un impacto negativo en la inversión privada. Por su parte, su desequilibrio externo puede ser este año cercano a 4.0 por ciento del PIB (casi lo triple que en México), lo que presiona y hace más volátil al tipo de cambio. Toda esta debilidad se debe al elevado monto del gasto público y del déficit fiscal, que se espera sea cercano a 4.0 por ciento en el presente año.

La organización del Mundial de Futbol puede terminar siendo muy costosa para Brasil y no en términos deportivos, sino financieros.