Opinión

La difícil hora de Miguel Mancera

Miguel Ángel Mancera tiene dos alternativas en el caso Ebrard: noquearlo o tenerlo en sus manos. En las próximas semanas veremos cuál elige. Pero si se equivoca, será él quien pague las consecuencias.

Es la hora de Mancera. En este momento debe tomar la decisión que lo va a marcar para siempre: protege a Ebrard y a su mala administración de recursos, o lo hace responder ante la ley por lo que parece ser un fraude multimillonario.

Julián Olivas Ugalde, titular de la Función Pública, reveló que la administración de Ebrard no justificó el gasto de 489 millones de pesos que el gobierno federal le entregó para la construcción de la Línea 12 del Metro.

Ese dinero tiene que ser devuelto a la Tesorería de la Federación, y el que va a pagar es el Gobierno del Distrito Federal.

Lo anterior no implica que la Federación abra una investigación acerca de dónde quedó el dinero perdido. Simplemente exige su devolución, pues tales recursos vienen del Fondo Metropolitano.

Por ello debe ser la Contraloría General del Distrito Federal la que determine el grado de responsabilidad de los funcionarios que pudieran estar involucrados en el dinero faltante, que llega a 489 millones de pesos.

Sin embargo, eso no es todo. Informó la Función Pública Federal que aún faltan por revisar otros tres mil 400 millones de pesos, para verificar si su ejercicio está comprobado.

La pregunta ahora es: ¿quién va a pagar esos 489 millones de pesos?
¿Los van a pagar los capitalinos con sus impuestos, con menos patrullas y menos alumbrado?

¿O los van a pagar los que usaron ese dinero sin
justificarlo?

Responder a esa pregunta le corresponde a Miguel Ángel Mancera. Esta es su hora.

Es momento de que Marcelo Ebrard y su secretario de Finanzas respondan sobre el destino de esos recursos. No son cacahuates, sino casi 500 millones de pesos desaparecidos.

Y que respondan por qué una obra proyectada para costar 14 mil millones de pesos, se les fue casi al doble. ¿Subieron los precios, o éstos se inflaron para obtener ganancias ilegítimas con miras a financiar una campaña presidencial?

Es difícil encontrar una obra tan mal planificada que el costo final sea prácticamente el doble de lo presupuestado. Puede ser. Pero también ahí debe haber una explicación.

¿Por qué le asignaron de manera directa la construcción de los carros de la Línea 12 del Metro a la española CAF, con resultados desastrosos?

Con CAF, ¿hablaron de ingeniería o hablaron de porcentajes?

Las preguntas anteriores tienen por objetivo conocer dónde quedaron los 489 millones de pesos que faltan. Por qué la obra se disparó en el costo.

Y por qué se adjudicó sin licitar la fabricación de trenes de manera directa, y éstos no eran los adecuados.

Estelas

Dos marchas confluyeron ayer en Cuernavaca, en demanda de la renuncia del gobernador de Morelos, Graco Ramírez, por el crecimiento de la violencia, el crimen y el secuestro. A ver si estos eventos hacen recapacitar al mandatario local, y entiende que gobernar es algo más que relaciones públicas y discursos.