Opinión

La cumbre petrolera de Doha, escenarios posibles

 
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petróleo

Este domingo inició en Doha una cumbre de países productores de petróleo, que pretende congelar la producción actual, con el objetivo de estabilizar los precios de los hidrocarburos. Muy probablemente cuando usted lea esto, los acuerdos se estarán anunciando, y la reacción en los mercados será develada.

En febrero pasado se llegó a un acuerdo preliminar de congelamiento entre dos de los principales productores mundiales, Arabia Saudita y Rusia, junto con Qatar y Venezuela. Esta nueva reunión pretende conseguir el apoyo de 14 países más, que serían: Argelia, Angola, Azerbaiyán, Colombia, Ecuador, Indonesia, Irán, Iraq, Kazajstán, Kuwait, México, Nigeria, Omán y los Emiratos Árabes Unidos. Destacan por su ausencia algunos importantes productores como Estados Unidos, Canadá, China, Brasil, Noruega, Reino Unido, y Argentina. Libia ha reducido su producción involuntariamente por el conflicto interno y la presencia del Estado Islámico en su territorio.

Si todos los asistentes firmaran el acuerdo, se tendría un total de 18 países que representan cerca del 60% de la producción global. Sin embargo, la clave del arreglo es Irán, que sólo mandará a un observador, y que ha declarado que no piensa hacer ningún freno a su producción, hasta que se alcance el volumen de producción que tenía antes de la imposición de las sanciones, equivalentes a 3.8 millones de barriles diarios. La meta de Irán es estar produciendo 4 millones de barriles diarios para finales de este año.

Del otro lado de la mesa está Arabia Saudita quien ha condicionado el topar su producción, si Irán también la congela en el nivel actual de alrededor de 3.3 millones de barriles, para lo cual Irán tacha de ridícula a esta postura.

Rusia reportó un incremento en su producción de petróleo de 10.88 a 10.91 millones de barriles en marzo pasado. El nivel más alto en los últimos 30 años. Así que no se ve mucho compromiso por el lado de la contraparte principal para cumplir este acuerdo.

Este no es un acuerdo para reducir la oferta y equilibrar el mercado, como durante décadas lo hacía la OPEP en épocas de sobreoferta. Es un acuerdo para mantener la producción en máximos históricos, así que habría que preguntarse ¿Que tanto puede impactar el congelamiento en los precios?

Tomando en consideración los precios mínimos alcanzados en febrero, antes del primer acuerdo de los cuatro productores, y los precios actuales, el anuncio del mismo ha hecho subir los precios en más de 30% en unas cuantas semanas.

Sin un mecanismo de supervisión, o sin un órgano con facultad de fiscalización y de imponer sanciones, se ve muy difícil que el acuerdo logre reducir la oferta y buscar un equilibrio a mayor plazo La OPEP tiene como monitorear la producción, pero difícilmente puede dictar sanciones a los países no miembros como México, en caso de incumplimiento. En la experiencia histórica, cuando la OPEP ha concretado acuerdos con países No OPEP, como sucedió en el 2001, sólo Noruega y México han cumplido sus compromisos.

Otro ingrediente de la ecuación que debemos mencionar es lo que puede suceder con otros productores, como Estados Unidos, de llegarse a un buen acuerdo en Doha. La producción de petróleo y gas tipo shale ha empezado a reducirse recientemente, junto con la perforación y las inversiones en exploración.

Sin embargo, una cantidad importante de pozos pudieran reactivarse si el petróleo se estabiliza en un rango entre los USD$55 – 60 dólares por barril, por lo que el precio subiría en el corto plazo, pero veríamos una tendencia a la baja en la segunda mitad del año.

Situación del mercado. De acuerdo a diversas fuentes como la Agencia internacional de Energía, hoy en día existe un excedente de 1.8 millones de barriles diarios. Irán piensa incrementar su producción en 700 mil barriles diarios hacia el fin de año, mientras que la producción de petróleo y gas shale en Texas pudiera reducirse en 700 mil barriles, en el segundo semestre de este año.

Escenarios posibles:
1. Acuerdo de congelamiento de la producción incluyendo a Irán.
2. Convenio de congelamiento excluyendo a Irán
3. No hay acuerdo.

En el primer escenario estimamos ver precios del petróleo WTI por arriba de los USD$50 dólares en la segunda mitad de este año. En la segunda alternativa, Al excluirse a Irán, el acuerdo pierde fuerza. El mercado dudará sobre si Arabia va a congelar su producción, y la misma duda se tendría sobre Rusia. Creemos que en este escenario los precios mostrarán equilibrio en un rango entre 35 a 40 dólares por barril. En el tercer escenario, el del fracaso, los precios del WTI podrían acercarse de nuevo a los USD$30 – 35 dólares por barril. Y a México, ¿Cómo le puede afectar?: Recientemente la SHCP presentó al Congreso sus criterios y escenarios preliminares para el 2017. En el mismo se plantea alcanzar un superávit primario, es decir; mayores ingresos que egresos sin considerar el gasto de los intereses de la deuda pública, lo que implica hacer un ajuste adicional al gasto por $175 mil millones de pesos, suponiendo un precio promedio en la mezcla mexicana de exportación de USD$35 dólares. La gran diferencia entre el año entrante y los años pasados, es que hasta este año contamos con una excelente cobertura de precios (A $50 dólares por barril), mientras que para el ejercicio fiscal 2017 no se ve factible realizar una cobertura a tan bajos precios. Por otra parte se anunció el viernes pasado un segundo paquete de apoyo a Pemex, derivado de los remanentes de operación que el Banco de México tendrá que transferir al Gobierno Federal.

Es por lo tanto evidente que si por lo menos se concreta un congelamiento de la producción en Doha, sin incluir a Irán, las finanzas públicas se verían menos presionadas. El fracaso de la reunión de Doha podría implicar la necesidad de concretar un recorte al gasto aún mayor, con las consecuencias que ello implica.

Twitter:@EOFarrillS59

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