Opinión

La cruda realidad de los feriados y el Mundial

Malas noticias mexicanos, los índices económicos de mayo a junio probablemente serán catastróficos, no necesariamente por el fracaso de la política económica emprendida, sino por otros factores, como demasiadas vacaciones y un Mundial de Futbol.

En enero de este año, el Conference Board reportó que aunque la productividad en México aumentó en 2013 en 0.3 por ciento respecto al 2013, la productividad de América Latina en promedio fue de 0.7 por ciento y la productividad mundial fue 1.7 por ciento en este mismo periodo. Esto significa que México se está rezagando en cuestiones de productividad. Estos datos parecerían indicar que estamos rezagados en comparación del resto de continente y claramente con el resto del mundo.

De hecho, a pesar de todas las reformas, el incremento de los ingresos tributarios del primer trimestre crecieron en 14.4 por ciento y el gasto del gobierno creció en 13.2 por ciento, esto no será suficiente para detener otro mal trimestre. De hecho el gran reto, parecería que sigue siendo convencer a los empresarios mexicanos y extranjeros que es hora de invertir y crear empleos, a pesar del rezago de la aprobación de las famosas leyes secundarias. La productividad de un país es estimada por la producción económica total por el número de personas que participa en el mercado laboral, hay que cuestionar qué nos espera en los índices para el siguiente trimestre, y el resto del año.

Empecemos con la locura de permitir dos semanas de vacaciones escolares. Este año fue particularmente problemático ya al regresar nuestros pequeños a clases el lunes 28 de abril, tuvieron la dicha de celebrar dos días después el día del niño (otro día seguramente con poca actividad académica). Al día siguiente nuestros chiquillos (y sus maestros) tuvieron su merecido descanso del 1 de mayo, Día del Trabajo, y ¿por qué no seguir con la celebración el viernes 2 de mayo, para prepararse para la celebración del 5 de mayo, otro feriado no oficial, excepto para la SEP? Seguramente en muchas escuelas habrá celebraciones para las mamás este viernes 9 de mayo, con pocas o reducidas actividades académicas. Y para todos aquellos maestros cansados de tanta celebración, afortunadamente tienen el 15 de mayo, día del maestro para descansar junto con sus alumnos. Para entender la gravedad de lo que acaba de suceder, están los números: los niños y maestros de México tuvieron 8 días de clases sin celebraciones en los últimos 30 días. Ocho días.

¿A quién se le ocurrió que era en beneficio de los niños mexicanos dos semanas de vacaciones? Todos los estudios demuestran lo contrario. Entonces dos semanas de descanso seguramente se hizo en beneficio de los maestros. Seguramente el índice de crecimiento para abril será catastrófico a la luz de tantos feriados y días sin trabajar considerando la tradicional reducción de productividad asociada con Semana Santa. Aunque parte de la industria turística hace su “agosto” con tantos días de asueto, el resto de la economía sufre. Admito que soy una aguafiestas, pero ¿no es hora de que se hagan decisiones que beneficien los niños y la economía en general? Para los que viven en el DF, recuerden que también se espera innumerables marchas, y protestas, para agregar insulto a la economía de la capital.

Pero ahí no termina el problema. El Mundial de Futbol en aproximadamente un mes, y aunque hay un debate del impacto en la economía del país al llevarse a cabo esta contienda, no nos equivoquemos: en México seguramente afectará la productividad y el crecimiento. Y aunque, de acuerdo con una encuesta elaborada por la consultora Mercer, 86 por ciento de las empresas permitirá que sus empleados puedan ver el Mundial y el 80 por ciento contará con salas adaptadas con TV dentro de la organización para ver la transmisión en directo de los partidos. Monster México también señala que se puede esperar una reducción en productividad del 20 por ciento.

Se pueden imaginar qué va a pasar el viernes 13 de junio, a las 13:00 horas cuando México juega; si México por algún milagro llegase a ganar, la fiesta podría continuar hasta el martes 17 de junio, cuando México juega contra el país anfitrión, Brasil. Por el bienestar económico de México, esperemos que el equipo juegue con la mediocridad que se anticipa. Un mes más de juegos, celebraciones podría impactar la productividad del país el resto del año.

Sí, soy una aguafiestas, pero cuando llegue julio, quién responderá ante la cruda realidad. Lo estarán buscando seguramente a usted, secretario Videgaray.