Opinión

La crisis en la mente

     
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Peña Nieto

Siempre que los presidentes improvisan –por lo menos en México– su equipo cercano se pone a temblar. Alguna palabra que no se pronuncia bien, una frase desafortunada, un chistín idiota, una equivocación sobre el lugar en el que se está... en fin, que siempre sucede algo. Al presidente Peña esto le sucede a cada rato, son cantidades enormes de las pifias que ha protagonizado (debo decir que a mí sus errores hacen que me caiga bien, no sé por qué. Lo trataré en mi terapia para que no termine en una crisis en la cabeza). No sabemos si lo que dijo a principios de semana fue un chiste o es algo que verdaderamente piensa: “la crisis está en la mente” de quienes piensan de esa manera.

Por un lado tiene razón porque en efecto, quien piensa que estamos en crisis es porque tiene esa idea conformada por sus percepciones y hechos. Pero parece que el presidente alude a que no hay crisis y que eso es producto de algo inventado, algo que solamente 'está en las mentes'.

Si la frase no es desafortunada, la realidad sí lo es y esta semana ha sido particularmente ejemplar en diversos temas que muestran la crisis en que vivimos. La crisis en los estados que gobernó el PRI está haciendo agua. A la enorme deuda que dejaron, a las arcas vacías y al desgobierno como norma que siguieron durante años, se suma la delincuencia organizada.

En Veracruz, a la ola de asesinatos y descubrimiento de fosas clandestinas, se le ha sumado la desvergüenza de un juez que falló a favor de un violador con un texto que da asco y rabia. Fue cesado por la Judicatura Federal, pero la muestra de descomposición pública no puede ser peor. El exgobernador Javier Duarte sigue prófugo.

En Chihuahua, las cosas están mal y pintan para peor. Al saqueo del gobierno anterior se suma la frivolidad y la soberbia del actual gobernante. La corrupción rampante del gobierno de César Duarte y la irresponsabilidad en la administración pública dejaron a esa entidad en la quiebra financiera y política. A eso, como en casi todos los estados, hay que sumarle la fuerte y criminal presencia de la delincuencia organizada. Ajusticiamientos, enfrentamientos, asesinatos a la luz del día son la triste norma en ese estado.

Hay orden de aprehensión contra César Duarte –prófugo al igual que su símil de Veracruz– y quienes fueran miembros de su equipo. Uno de ellos se fue a esconder de la acción de la justicia en la ¡Cámara de Diputados! Es claro que en este país las cosas pasan al revés: el que infringe la ley se refugia en el lugar en que se hacen las leyes para obtener impunidad.

El caso de Nayarit es entre asombroso y desolador. Que el procurador de ese estado se encuentre preso en Estados Unidos por llevar a cabo operaciones del narcotráfico es demencial. Pensar que ese tipo se sentaba con todos los demás procuradores, con el alto mando de la Marina y del Ejército a escuchar los planes contra el crimen organizado, es de pavor. Un miembro del crimen organizado, que era procurador, en la reunión de los procuradores. Como en las películas. Que el gobernador ignorara todo es peor. El tipo presumía de sus resultados en materia de seguridad pública y era el orgullo de su jefe. A saber lo que sigue.

Por eso cuando uno lee este tipo de notas es que la crisis se le instala en la cabeza.

Twitter: @JuanIZavala

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