Opinión

La contienda azul

  
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Juntos. Ricardo Anaya, presidente nacional del PAN, y Margarita Zavala, aspirante a la Presidencia, ayer en el foro Forbes.

Uno de los resultados más llamativos de la reciente encuesta nacional de EL FINANCIERO sobre preferencias electorales rumbo a 2018 es que la contienda por la candidatura del PAN a la presidencia de la República se está cerrando, por lo menos en las simpatías de los panistas del país.

Según el sondeo, las preferencias de los electores que se identifican como panistas están muy divididas: 36 por ciento apoya a Margarita Zavala, 30 por ciento a Ricardo Anaya y 18 por ciento a Rafael Moreno Valle. Esto es de destacarse porque apenas hace tres meses la ex primera dama iba como puntera única, con una ventaja de 16 puntos sobre Anaya.

Al parecer, los cuestionamientos a Anaya sobre su 3de3, más que debilitarle, parecen haber ocasionado que muchos de los simpatizantes blanquiazules cerraran filas en torno a su actual líder nacional. Este fenómeno no es inusual, y refleja la resistencia de los seguidores a aceptar información negativa contra sus líderes, como ha sugerido y demostrado con encuestas el politólogo John Zaller.

Si bien la designación del candidato dependerá muy probablemente de una elección entre militantes, las simpatías que el electorado expresa hacia las actuales opciones de Acción Nacional son muy reveladoras acerca del tipo de liderazgo, y del tipo de partido que desean ver. Basta mirar las diferencias en la demografía y geografía de los seguidores de cada uno.

Por ello me di a la tarea de examinar un poco más la encuesta de EL FINANCIERO y describir al tipo de electores que respalda a cada uno de los presidenciables panistas. Los resultados son sumamente interesantes. Considerando a los simpatizantes del PAN que hay en el país, Margarita Zavala tiene su principal apoyo entre mujeres, entre los que tienen más de 30 años de edad, y entre los que tienen un grado de escolaridad básica. El perfil de su seguidor típico es: mujer, de baja escolaridad, no muy joven. En términos geográficos, la ex primera dama es más fuerte en la región centro-occidente del país, así como en la región sur.

Por su parte, Ricardo Anaya es el preferido de los jóvenes (menores de 30 años), cuenta con más apoyo entre los hombres, y es claramente el favorito de quienes cuentan con estudios universitarios. El perfil de su seguidor típico es el de jóvenes educados y principalmente hombres. Su mayor fortaleza está en el norte del país.

En lo que respecta a Rafael Moreno Valle, su fuerza está en el segmento de 30 a 49 años, y entre el electorado panista de educación media. Regionalmente, su mayor apoyo proviene del centro del país, donde está el estado que gobierna: Puebla.

Estas diferencias demográficas y geográficas son muy sugerentes acerca de los modelos de partido que se juegan en la selección del candidato presidencial panista, algo que quizá los votantes de facto, los militantes, debieran tomar en consideración. Una candidatura de Zavala refleja la identidad de género y representa a segmentos de menor escolaridad y, quizás por lo mismo, de menores niveles socioeconómicos. En contraste, una candidatura de Anaya impulsa al panismo nuevo, joven y más escolarizado, muy probablemente urbano.

El uso de nuevas tecnologías también puede decirnos mucho acerca de la contienda que se avecina en los terrenos del blanquiazul. Zavala tiene un apoyo similar entre usuarios y no usuarios de Facebook, pero Anaya y Moreno Valle cobran más fuerza entre los usuarios de esa red social.

En el universo Twitter, que es más limitado que el de Facebook, Zavala tiene el mismo rasgo de no mostrar diferencias de apoyo entre usuarios y no usuarios, pero Anaya es mucho más fuerte entre tuiteros, un rasgo que no se refleja en el caso de Moreno Valle de manera tan marcada.

Entre los panistas católicos, Zavala lleva la ventaja; en contraste, Moreno Valle es más fuerte entre los panistas menos religiosos, aquellos que dicen ir poco a la iglesia.

Finalmente, Zavala es más atractiva fuera del PAN, particularmente entre electores apartidistas. Esto la puede hacer más rentable en una elección general, pero la contienda azul los obliga a ganarse primero las mentes y corazones del partido. Habrá que estar al pendiente.

Twitter: @almorenoal

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