Opinión

La consulta helvética, Harper e Isabela Acevedo

Europa se halla en la encrucijada de sus problemas migratorios, que resumen dos casos de los últimos días, la consulta popular que determinó en Suiza limitar los flujos procedentes de Europa y la salida de Mark Harper, ministro del ramo en el gabinete británico, tras revelarse que desde 2007 empleaba a la trabajadora indocumentada Isabela Acevedo para limpiar su departamento en Westminster Square, en el corazón de Londres.

En el primer caso, el referéndum helvético, es necesario remitirnos a uno de sus promotores, Christoph Blocher, legislador, “estratega” y vicepresidente del Partido Popular para entenderlo mejor, pues Blocher, quien se enriqueció al frente de la compañía EMS-Chemie y defiende el secreto bancario que mantiene el paraíso fiscal suizo, ha estado en los últimos años detrás de propuestas similares para cerrar las puertas a la inmigración, deportar de inmediato a extranjeros culpables de crímenes serios, prohibir la construcción de minaretes y no entrar a la Unión Europea.

“La nación tomó valientemente una postura en favor de la autodeterminación; no somos miembros de la UE y nunca vamos a querer serlo”, enfatizó Blocher al diario 20minuten, mientras Bruselas no se demoró en expresar su molestia por un resultado que alentará la xenofobia de cara a los comicios parlamentarios del bloque del 22 al 25 de mayo, desplegada por Bernd Lucke, vocero del partido Alternativa por Alemania, al subrayar que “nosotros también deberíamos crear una ley que se base en las calificaciones y la capacidad de los migrantes para integrarse, evitando que entren al sistema de seguridad social”.

Como Arnold

El caso de Harper es, digamos, patético. Así como Arnold Schwarzenegger fue el campeón de la discriminación en California hasta que se conoció su aventura con la trabajadora doméstica guatemalteca Mildred Patricia Baena, el exfuncionario británico argumenta que la colombiana Acevedo lo engañó con documentos falsos para acreditar su “permiso indefinido” de residencia. Acevedo, adelantaron las autoridades, podría ser deportada; otro drama personal en el Reino Unido, donde a las elecciones comunitarias hay que sumar las nacionales de 2015, para las que compiten con la bandera antiinmigrante tanto los tories de David Cameron en el poder como los extremistas del UKIP.