Opinión

La CNTE se pasó de la raya


 
Los integrantes de la disidencia magisterial se pasaron de la raya. Ésa es la conclusión de varios integrantes del Pacto por México, luego de las marchas y bloqueos de los maestros de la CNTE al Senado, San Lázaro, el aeropuerto y todo lo que eso provocó.
 
 
La pregunta es si las autoridades federales tolerarán más protestas como las de la semana pasada, pues los próximos días serán cruciales en las negociaciones entre diputados, senadores, partidos políticos y el gobierno. Todo de cara al primer informe de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto. Le cuento por qué.
 
 
Hoy está programada una reunión privada de los integrantes del Pacto por México para discutir la realización de un periodo extraordinario de sesiones del Congreso el 28 y 29 de septiembre, a fin de discutir y aprobar la Ley General del Servicio Profesional Docente. Sin ella, la reforma educativa no servirá absolutamente para nada.
 
 
La señal desde Los Pinos, con el apoyo del PAN, es que la aprobación de ésa ley va sí o sí. De otra manera, el presidente Peña Nieto no tendrá algo verdaderamente trascendente que presumir como logro de su primer año de gestión.
 
 
Hay que recordar también que de los 95 compromisos contenidos en el Pacto por México, 10 tienen que ver con la Reforma Educativa, pero una que siente las bases para transformar la educación del país. Una de fondo, no ‘descafeinada’.
 
 
Usted, querido lector, se preguntará entonces: ¿Por qué si es tan importante la aprobación de la Ley General del Servicio Profesional Docente se retiró de la discusión de los diputados, la semana pasada?
 
 
Fue el PRD en las mesas privadas del Pacto por México -todo en aras del dichoso pacto- quien solicitó tiempo para cabildear entre sus tribus la aprobación de esa ley, antes de ser discutida. Se le concedió y por eso se anunció en el orden del día en la Cámara de Diputados y luego, sin explicación pública, se ‘bajó’.
 
 
Pero los perredistas fueron incapaces de contener y convencer a los suyos. Los más radicales de la izquierda insertados en el PRD dieron la señal a la disidencia magisterial y fue imposible evitar la llegada de miles de miembros de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación para desquiciar a la capital del país. Dicho de otra forma, el PRD vive con el enemigo en casa.
 
 
Lo que vivimos la semana pasada en la Ciudad de México no tiene precedente. Lo peligroso es que para futuras protestas se repita, al fin y al cabo que no pasa nada. Y, finalmente, los maestros consiguen lo que quieren. Miguel Ángel Mancera, el jefe de gobierno del Distrito Federal, presume que ‘no hubo derramamiento de sangre’ y que unos cuantos miles de maestros ya se retiraron.
 
 
Pero nadie nos garantiza que no vuelvan. De hecho, la CNTE anuncia más movilizaciones para ésta semana. Su objetivo es claro: echar abajo la reforma educativa.
 
 
Por cierto...
 
 
En Chihuahua las autoridades sí saben para qué sirven las leyes y están conscientes de que su principal obligación es la protección de sus ciudadanos.
 
 
El viernes pasado, un día antes de la puesta en operación del Vivebús, un nuevo sistema de transporte público moderno y ecológico, los choferes del antiguo transporte público bloquearon con sus viejos camiones todo el centro de la ciudad.
 
 
Protestaban contra los concesionarios del Vivebús, porque ven amenazados sus trabajos. Un asunto laboral entre un concesionario y sus empleados. El gobierno estatal se ofreció como mediador ante el bloqueo de la ciudad.
 
 
Todo iba bien, cuando aparecieron no más de 30 integrantes del Movimiento #YoSoy132,  que quisieron aprovechar para salir de su ostracismo. Iban encabezados por Jaime García Chávez, quien encarna al casi inexistente PRD en Chihuahua y viejo experto en toda clase de protestas, y por el presidente municipal del PAN en Chihuahua, Miguel La Torre.
 
 
De pronto, comenzaron a apedrear a la policía y a algunos choferes. Destruyeron la obra en curso de la réplica del Mausoleo a Pancho Villa que se construía en la Plaza Central de Chihuahua.
 
 
Ahí sí, la policía intervino de inmediato y detuvieron a 18 jóvenes. Pasaron esa noche encerrados en los separos de la policía y el sábado por la mañana fueron liberados sin cargos.
 
 
Las negociaciones entre los choferes y los concesionarios llegaron a acuerdos positivos para ambas partes.
 
 
Hasta el miércoles.
 
 
 
Twitter: @Cachoperiodista