Opinión

La CIA retendrá control de los drones bombarderos


  
Pese a la promesa de Barack Obama para que los drones de la CIA que cazan “terroristas” en Asia y África sean transferidos al Pentágono, legisladores garantizaron en el proyecto del presupuesto federal 2014 que los mortíferos aviones sin piloto permanezcan bajo control del aparato de espionaje, indicó The Washington Post.
 
Explicó que los comités de Asignaciones de la Cámara de Representantes y del Senado, “en total secreto”, incluyeron un anexo clasificado en la iniciativa por 1.1 billones de dólares con ese objetivo, aunque Obama manifestó en mayo que sería más transparente el manejo del Departamento de Defensa de los también llamados Vehículos Aéreos No Tripulados (UAV). De cualquier forma, los drones seguirán matando civiles impunemente; esta semana, en Yemen, un campesino inocente fue blanco de los militares, que el mes pasado, en el mismo país, también liquidaron a seis personas “por confusión”.
 
La disputa por el control de las naves teledirigidas sólo es parte de la invasión tecnológica que está revolucionando el mundo de la guerra, la seguridad y el espionaje, sin la que no se entendería el surgimiento del Estado orwelliano simbolizado por las filtraciones de Edward Snowden. El miércoles, ante el Comité de Comercio, Ciencia y Transporte del Senado, Michael Huerta, titular de la Administración Federal de Aviación (FAA), aceptó que “no tenemos una comprensión total sobre dónde se dirigirá esto en el futuro”, y es que a partir de 2016 empezarán los vuelos de drones gubernamentales y privados en el espacio aéreo norteamericano.
 
 
Al frente de una dependencia con 47 mil empleados y recursos por 16 mil millones de dólares, Huerta reconoció asimismo que la FAA carece de facultades para salvaguardar la privacidad ciudadana ante las actividades de los drones, aunque en seis sitios de prueba se requiere que los operadores cumplan con los estándares en la materia; que sus políticas estén disponibles para el público y que tengan un plan para el uso y retención de datos.
 
 
Esta semana se reveló que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP), con la mayor flota aparte del Pentágono y la CIA, cumplió 700 operaciones encubiertas para corporaciones federales, estatales y locales en 2010-12, según reportes obtenidos por la Fundación Frontera Electrónica. La CBP, que patrulla el límite con México empleando drones, es la única agencia aparte de los militares con permiso de la FAA para usarlos dentro de Estados Unidos; efectuó cientos de misiones para la Administración Antidrogas y la Guardia Costera, pero se niega a ofrecer detalles.