Opinión

La chunga de la consulta

PRI, PAN y PRD tomaron la posibilidad de hacer consultas populares como un resorte para hacerse propaganda electoral.

La idea de eliminar diputados plurinominales ha sido recogida por el PRI porque es altamente popular, pues el grueso de la población ve, con toda razón, que tenemos un Parlamento demasiado obeso.

Además, le favorece. Si se quitara a los diputados plurinominales, el PRI tendría hoy mayoría absoluta en el Congreso.

Lo malo en la propuesta de César Camacho de realizar una consulta popular para disminuir a la mitad el número de legisladores plurinominales, es que no va a transitar por la Suprema Corte ya que es anticonstitucional.

La reforma constitucional que abre la posibilidad de realizar consultas populares, establece que éstas no pueden estar relacionadas con temas electorales ni con las finanzas del Estado.

Por eso la iniciativa del presidente del PRI no va a pasar, pues lo prohíbe la Constitución.

De la misma manera la propuesta de consulta popular para revocar la reforma energética de PRD y Morena no tiene viabilidad, debido a que esa reforma impacta directamente en las finanzas del erario federal.

Acción Nacional no se quiso quedar atrás con la idea de lanzar un proyecto de consulta popular, y planteó una que pregunte si deben subir los salarios mínimos.

Lo que estamos viendo es una utilización populista e irresponsable del mecanismo de consulta que debe ser empleado en temas autorizados por la Constitución, que son todos menos los electorales y los relativos a las finanzas.

Si el PRI quería eliminar diputados plurinominales, lo debió plantear en la reforma electoral que se acaba de realizar, y no lo hizo porque tenía la oposición del PAN y del PRD.

Pero tratar de hacer de los diputados plurinominales un tema de consulta popular es –además de inconstitucional– demagógico. Con ese mismo mecanismo, entonces, se podría preguntar a la población la conveniencia de desaparecer al PRI, o al PAN, o al PRD, o a los tres juntos. Y tal vez la respuesta sería una aclamación en favor de borrarlos del mapa.

Los perredistas, a sabiendas de que no se puede, presionan a la Corte para una consulta popular que dé marcha atrás a la reforma energética, de la cual depende toda estrategia económica del Estado.

Y los panistas le quisieron quitar a Miguel Ángel Mancera la propuesta de discutir el incremento a los salarios mínimos, y proponen hacer una consulta popular al respecto.

Con esa lógica también se podría llevar a consulta popular la derogación del IVA o del Impuesto Sobre la Renta, y la propuesta ganaría de calle.

Lo menos que se les puede pedir a los partidos es seriedad. Dejar de pervertir instrumentos valiosos para obtener la opinión popular en temas que se requiere, efectivamente, un acuerdo nacional.

Por ejemplo, la despenalización del consumo de la mariguana. ¿Hay que despenalizar su uso, sí o no?

Una buena parte de las cárceles del país están pobladas por personas que entraron por el delito de consumir esa droga. ¿Así debemos seguir, o cambiamos el enfoque y nos vamos a uno preventivo?

Pero los partidos tomaron a chunga la consulta, y así van a anular ese valioso mecanismo.

Twitter: @PabloHiriart