Opinión
 

La cata “en primeur 2013”

 

Como les comenté hace quince días, esta enófila columna regresó de un enriquecedor viaje a Burdeos para probar los mejores vinos de esta región dos años antes de que se liberen. En este gran evento, como expliqué con antelación, se dan cita compradores, periodistas y especialistas de todo el mundo que se trasladan a Burdeos para probar las mezclas de los vinos y expresar sus puntos de vista con los que fijan un precio para su venta por anticipado, que se libera hasta dos años después de su cosecha.

La Union de Grands Crus de Bordeaux invitó a 105 periodistas y escritores de vino de todo el mundo –incluido Robert Parker y Steven Spurier- y tengo el grandísimo honor de ser el único latinoamericano en haber sido invitado a este magno enológico.

El 2013 fue un año con un clima que, según la universidad de Burdeos, no permitió que se dieran las condiciones para producir grandes vinos. Fue la producción más baja desde 1991, lo que significó pérdidas millonarias. La falta de madurez en las uvas trajo como consecuencia una cosecha muy complicada.

Después de haber degustado más de cien vinos mis apreciaciones son las siguientes:

1.  Los vinos de las denominaciones Saint Emilion y Pomerol fueron muy irregulares, y tal como me lo comentó el enólogo de Cheval Blanc –gran vino de Saint Emilion-, no fue un año difícil sino un año de retos para demostrar qué bodega cuenta con los mejores suelos, climas, uvas y por supuesto la mano del hombre.

2.  Los vinos dulces de Sauternes, muy destacados y extraordinarios. De esta gama destaca por encima de todos el extraordinario Châeteau d’Yquem. Simplemente sobresaliente y magnífico, que a pesar de sus 140 gramos de azúcar por litro, es muy fresco y amable en boca lo que le permitirá añejarse por décadas. Siguiendo de cerca este mítico vino, Château Riussec y Lafleurie Peyraguey son vinos en los que vale la pena invertir.

3.  Un apartado digno de mencionarse son los blancos secos de Pessac-Léognan, la mayoría de ellos son fuera de serie. Los que considero que tienen el mejor potencial de envejecimiento así como una gran calidad son Smith Haut Lafitte y Pape Clément. Definitivamente 2013 fue el año de los blancos.

4.  En lo que se refiera a las denominaciones del Médoc, fue también muy complicada; sin embargo, aunque muchos vinos se sentían ligeros en boca y con poca estructura, un vino que definitivamente estaba estupendo fue el Château Pichon Longueville Comtesse Lalande, de la denominación Pauillac, que además es vecino de Latour, pero este año fue simplemente excepcional para este vino, que considero de los mejores de Francia.

En conclusión, los grandes vinos de Burdeos cosecha 2013 antes de su añejamiento durante casi dos años tenemos blancos y dulces excepcionales y tintos de calidades diversas excepcionalmente muy placenteros. Se espera que 2014 sea un año mucho mejor. Ya lo veremos. ¡Salud!

Twitter: @Rene_Renteria
Página web: renerenteria.com.mx