Opinión

La capital, resguardada por fuerzas federales

Aunque los tiempos en que vivimos ya nos han vacunado contra el asombro, no deja de jalar nuestra atención la noticia de que la ciudad de México será en breve protegida por la acción derivada de la intervención del Gabinete de Seguridad Nacional.

Hace apenas unas horas, el Gobierno del Distrito Federal y diversas autoridades federales instalaron un grupo de coordinación integrado con representantes de la Secretaría de Gobernación, Defensa, Marina, Procuraduría General de la República, la Policía Federal, el Instituto Nacional de Migración y el Centro de Investigación y Seguridad Nacional.

¿Qué encontraron, qué hay que ignoramos y que precisa una acción conjunta de envergadura semejante a lo que ocurre en Michoacán, Tamaulipas y Guerrero? Y en otro momento en Ciudad Juárez.

Las noticias sobre delincuencia que nos brinda la prensa, ni por asomo nos hablan de la presencia de la delincuencia organizada en la capital. Sí hay, por supuesto, todo tipo de delitos como ocurre en Moscú o Nueva York; sólo últimamente hemos sabido de algunos hechos violentos que parecen identificarse como las purgas entre bandas rivales. ¿Tanto como para hacer venir a la Policía Federal o desplegar al Ejército y a la eficiente Marina?

Es difícil saberlo ya que el propio jefe de gobierno Miguel Mancera declaró que por razones de seguridad no darán a conocer las tareas por realizar. Sus palabras nos dieron un buen repaso de lo que es la ambigüedad: “Vamos a participar con temas concretos, de coordinación que van a abonar a la seguridad de la ciudad”. Apuntó que compartirán datos de inteligencia y seguirán impulsando el operativo Escudo Centro (esto incluye a los estados de Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro, Edomex). Por último, afirmó que se reunirán cada quince días.

En suma, estamos frente a algo importante donde los habitantes del Distrito Federal (DF), al ignorar lo sustantivo, nos vemos obligados a especular:

a) Este operativo anunciado con discreción, ¿no hubiera sido prioritario ubicarlo antes que en el DF, en Morelos y, concretamente en Cuernavaca? De esa hermosa ciudad tenemos datos de delincuencia con una frecuencia tan constante como dolorosa.

b) Si como en esa reunión se dijo, el operativo conjunto, comenzará con una inclusión preferencial en la zona limítrofe, tendríamos que preguntarnos, ¿con cuál estado? Del que más se habla en cuanto a la actividad delincuencial, ahora es el Estado de México. Ahí en Nezahualcoyotl, Izcalli, Ecatepec, Atizapán, es donde pareciera han asentado sus reales diversas bandas de delincuentes. Si así fuera, ¿no hubiera sido más adecuado realizar acciones de las fuerzas federales en esos lugares antes que en el DF?

c) Existen datos sobre algunos peligros tan diversos como el asentamiento de grupos de extranjeros perniciosos y de ahí la participación del Instituto Nacional de Migración o bien, se ha detectado la semilla de alguna célula guerrillera con fuertes ingredientes quizás demencialmente pro soviéticos, fascistoides o norcoreanos.

Nadie en el Distrito Federal piensa que nuestras calles, plazas y avenidas pudieran ser el escenario para ver desfilar en forma de patrullaje a pelotones de la Policía Federal o del Ejército. De antemano eso queda descartado.

Aquí lo desconcertante es la falta de información y las lagunas que de esa escasez se deriva.

Vivimos tiempos en los que, para tener la comprensión de la ciudadanía, no es malo contar con fuentes informativas confiables, suficientes y precisas.