Opinión

La (caótica) situación de la vivienda

05 septiembre 2013 5:22

 
 
La división de investigación de BBVA Bancomer liberó ayer un detallado reporte sobre la situación de la vivienda en México. El reporte detalla que la construcción llegó a un tope en 2012 y que su caída este año se debe, entre otras causas, a la “conclusión del auge de la edificación residencial y a un rezago en las obras de infraestructura”. Tres apreciaciones de los investigadores son sumamente ilustrativas de los fenómenos que hemos escuchado estos meses respecto al mercado de vivienda nacional.
 
En primer lugar está un freno importante de la oferta hipotecaria. Dice BBVA que las cifras a junio “muestran una contracción de 15 por ciento tanto en el número de créditos como en el financiamiento otorgado”. Uno de los datos que llama la atención es la caída de 16 por ciento en el número de créditos otorgados por el Infonavit, que encabeza Alejandro Murat. Mientras en el acumulado a junio del año pasado dicho instituto había prestado 56 mil 700 millones de pesos; este año solo alcanzaba 48 mil millones. Un desplome.
 
Un segundo ámbito que debe preocuparnos es que la demanda continuará elevada y ejercerá presión en este mercado. Señala: “las necesidades de vivienda podrían mantenerse en un rango de 600 mil por año durante las siguientes dos décadas. Medido sobre el parque habitacional que había en 2010, de 36 millones de viviendas, esto significaría un aumento de 33 por ciento”. BBVA cita desde el número de divorcios que se acumulan en el país, hasta la explosión en número de gente que prefiere vivir sola.
 
En tercer lugar, BBVA habla de lo que podríamos calificar como vivienderas apestadas: esas empresas que cotizan en bolsa y que vieron desplomar 85 por ciento el valor de sus acciones en seis meses. Por supuesto se refiere a firmas como Urbi y Homex. Señala que no tuvieron la flexibilidad para adaptar su modelo “a los cambios del entorno”. Elegantemente habla de su ineptitud gerencial: “Tampoco se leyeron adecuadamente las señales que apuntaban al desgaste del modelo”. Y les clava la estaca: “viajar en transporte público desde el centro del DF hasta algunos de los municipios del Edomex —donde más se ha construido vivienda—, puede implicar un costo mensual que representaba más de la mitad del pago de una hipoteca”.
 
Twitter: @SOYCarlosMota