Opinión

La candidata es Delfina

 
1
 

   

delfina

No debería necesitarse, pero creo que no sobra recordar a los votantes del Estado de México que la candidata de Morena a la gubernatura de ese estado es la maestra Delfina Gómez. Es importante mencionarlo, insisto, porque en la mayoría de los spots, anuncios, mensajes en redes y demás mecanismos de comunicación, el que aparece es Andrés Manuel López Obrador. Considerando que muchas personas no tienen tiempo suficiente para informarse a detalle de la política, no dudaría que haya miles de votantes que crean que el 4 de junio próximo votarán por AMLO, cuando en realidad lo harán por la maestra Gómez.

Habrá quien considere jocosa la confusión, pero me parece que hay varios problemas en ella. El primero, la promoción descarada de un candidato presidencial de 2018 desde más de un año antes. Muchos años antes, si consideramos las campañas de 2015 y 2016, las primeras de Morena, en las que también López Obrador fue no sólo el eje, sino casi la única imagen del partido.

En segundo lugar, me parece una falta de respeto para la candidata su desplazamiento a un segundo, tercer, o quinto plano. No se le deja hablar ni proponer, y parece sólo un sirviente del líder. En esto, muchos de los que exigen respeto a las mujeres en política deberían ya haber dicho algo. No lo han hecho, reiterando que en verdad no importa la agresión, sino si el agresor es o no del partido que uno apoya.

Finalmente, este menosprecio a la candidata es, en realidad, un menosprecio a los votantes, que elegirían como gobernadora a alguien de quien no tienen información. Me dicen que en reuniones en corto va acompañada de asesores que son los que explican las posibles políticas del gobierno que tendría la maestra Gómez. Y en la comunicación amplia, como decíamos, la imagen no es de ella, sino de López Obrador.

Falta una semana, o un poco más, para la elección en el Estado de México. Las otras entidades, aunque importantes, no alcanzan la relevancia del mayor estado del país, y centro del último priismo. Aunque esa elección no determina lo que ocurra en 2018, sí impondrá una dinámica especial. Por eso decidió López Obrador concentrarse en ella y subordinar a la candidata. En realidad, no le importa mucho lo que le ocurra a la entidad, sino cómo se defina el arranque del año electoral de 2018. Por eso toda la campaña se hace alrededor de él, y por eso amenaza a quienes no quieren aliarse. No es que importe mucho el Estado de México, es que quiere arrancar con ventaja rumbo a la presidencia.

Aunque los seguidores de López Obrador siempre hablan de su vocación de servicio y honradez, la evidencia que tenemos los demás es de un profundo ególatra que lleva tres años mangoneando a su organización en su propio beneficio, en el proyecto de ganar la presidencia. En eso, no le ha importado sobajar candidatos a todos los niveles, ni amenazar a todos los demás partidos de lo que llaman 'izquierda'. Si eso quieren, si el síndrome de humillación y subordinación les queda bien, no hay más que hablar.

De la caja: Y en un asunto distinto, pero no tanto, ha ocurrido el primer pago de una empresa privada al gobierno mexicano por extracción de petróleo desde 1938. La empresa paga 70 por ciento en derechos. Es un hecho histórico, y una muestra de que podemos obtener más mediante empresas privadas que a través de Pemex. Ya lo hemos comentado: estamos por decidir entre el México del siglo XX y el del siglo XXI.

Profesor de la Escuela de Gobierno, Tec de Monterrey.

Twitter:
@macariomx

También te puede interesar:
El detalle
Economía cambiante
Nueva economía