Opinión

La búsqueda fútil de simetría política

 
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Oficina de Scotiabank Banco, que lideró el ranking 2015 de equidad de género. (Braulio Tenorio)

David Roberts, de Vox, escribió hace poco un excelente ensayo sobre la política estadounidense, enmarcado como un análisis de lo que los “nerds” no entienden.

No obstante, un problema con el artículo es que el Sr. Roberts realmente nunca explica por qué la gente que se enorgullece de su habilidad para meditar las cosas cae en clichés perezosos en lo que respecta a la política (lea el ensayo aquí: bit.ly/1EZzd9m). Y eso es importante: simplemente sermonear a gente del tipo Silicon Valley sobre la necesidad de tomarse en serio la política no funcionará si hay motivos más profundos por los que la gente inteligente se vuelve estúpida con el tema.

Así es como lo veo: todo tiene que ver con la imagen propia. A la gente tipo tecnológica le gusta pensar que está por encima de la discusión, que opera en un plano más alto que la turbia gente política. Pero si uno se toma en serio la política estadounidense, comprende que se trata de una pose irresponsable. Tal como lo dice el Sr. Roberts, los partidos no son simétricos, y la sabiduría no yace en algún punto entre las visiones más extremas de ambos lados. De hecho, las políticas que apoya la élite tecnológica, como la implementación de impuestos al carbono, sólo son apoyadas por el ala izquierda del Partido Demócrata. Todo el Partido Republicano está controlado por detractores del cambio climático y gente anti científica en términos más amplios. En general, el Partido Republicano moderno se opone al análisis racional; está en guerra no sólo con el Estado benefactor, sino con la Ilustración.

Pero que los súper “nerds” reconozcan esta realidad sería sonar partidista (qué horror). Así que se niegan a llegar a eso. Todas sus creencias en datos y análisis cuidadosos son depuestas en lo que respecta a política, porque los datos políticos les dicen lo que no quieren oír.

Como podrán imaginarse los lectores, en este punto siento un poco de frustración personal. En lo que respecta a economía, intento basar lo que digo en evidencia y modelos bien probados. Sin embargo, a menudo me topo con gente que asume que simplemente soy una versión de ala izquierda del economista conservador Stephen Moore. ¿Por qué lo creen así? ¿De hecho han examinado mi análisis e historial?

No, simplemente saben que critico más a la derecha que a la izquierda, y asumen que esto significa ipso facto que estoy sesgado. ¿Pero qué pasaría si la derecha se equivoca mucho más que la izquierda en las cuestiones que importan en el Estados Unidos moderno? No es una posibilidad que estén dispuestos a contemplar.

Twitter:@NYTimeskrugman

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