Opinión

La Bolsa y el Desarrollo. ¿Un segundo mercado es la respuesta?

 
1
 

 

biletes

A todas luces, algo no está funcionando correctamente en nuestro mercado bursátil. Pero no sólo ahora, sino desde hace décadas. Un mercado de valores en donde hay menos de 150 empresas listadas, y donde se tienen 220 mil cuentas, no corresponde al tamaño de nuestra economía, ni al de nuestra población. El valor de capitalización de las empresas mexicanas listadas en Bolsa de poco más de 400 mil millones de dólares representa apenas un tercio del valor de nuestra economía.

Los economistas Gurley y Shaw demostraron en sus investigaciones realizadas entre los años sesenta y ochenta (Money in a Theory of Finance) que un país es más desarrollado mientras más desarrollada y eficiente sea su intermediación financiera. De aquí que junto con una muy diversa lista de factores que pudieran señalarse como los causantes del anémico y endémico desarrollo de nuestra economía, como son la estructura monopólica de la misma, la carencia de un Estado de derecho robusto, el bajo nivel académico, la corrupción, un sistema fiscal inestable y poco impulsor del desarrollo, la inseguridad, y el enorme tamaño de la economía informal, un sistema financiero poco eficiente y un mercado de valores poco desarrollado implican un freno para el desarrollo de nuestra economía.

¿Qué factores se conjugan para que nuestro mercado de valores se encuentre en esta triste situación?

Pueden mencionarse una muy amplia lista de factores como la muy baja cultura financiera, la prevalencia de las empresas familiares, la idiosincrasia cerrada de los empresarios mexicanos, el miedo a revelar públicamente los negocios por la inseguridad y por la cultura de la evasión fiscal, los elevados costos de la sobre-regulación financiera, la estructura oligopólica del sistema financiero mexicano, el bajo nivel de ahorro, la deficiente penetración de las instituciones financieras en la población, la enorme desigualdad, la inestabilidad financiera del pasado y las diversas crisis financieras por las que atravesó el país, la hiperinflación que duró décadas. Pero una cuestión fundamental se observa en la propia estructura de nuestro mercado bursátil…

Tenemos una sola bolsa, controlada tradicionalmente por los grandes bancos. Una sola bolsa no es un incentivo para reducir las comisiones que se cobran a las empresas para financiarse a través del mercado bursátil, ni para procurar el mejor servicio a los inversionistas y a las emisoras.

De las 35 licencias de casa de bolsa, menos de 10 operan como tales.

La mayoría pertenece a los grupos financieros que privilegian el negocio bancario a costa del negocio bursátil, por la sencilla razón de que el negocio bancario es mucho más rentable. Muchas de las casas de bolsa bancarias sólo se utilizan para aprovechar el arbitraje regulatorio.

En el otro lado de la moneda, muchos de los inversionistas mexicanos que radican en México ya tienen más emisoras del exterior en sus portafolios personales que emisoras mexicanas. Sólo unas 35 emisoras mexicanas tienen un grado de bursatilidad y liquidez aceptable. El precio de esas acciones se fija en Nueva York y no en México. Como muestra, revisemos la operatividad que tuvimos en nuestra Bolsa ante el reciente feriado del Thanksgiving.

¿Alguna vez hemos visto que el Gobierno de México se haya preocupado por desarrollar la intermediación bursátil? Si, recuerdo solo dos: A principios de los 80´s en la época en que era secretario de Hacienda David Ibarra. Un segundo episodio se dio a mediados de la misma década. Cuando un apasionado del mercado ocupó la Secretaría de Hacienda: Gustavo Petricioli.

Recientemente el grupo Cencor, de Santiago Urquiza, anunció que está solicitando la autorización para obtener la licencia de una nueva Bolsa, que se denominará Bolsa Institucional de Valores.

El esfuerzo que supone este proyecto es formidable. Se requiere antes que nada de un absoluto y decidido apoyo de la autoridad. Se requieren muchos cambios a las leyes y a las regulaciones, que siempre hablan de una sola bolsa. Es necesaria la intervención de la Cofece para nivelar la cancha en términos de la competencia. Pero es la única forma de lograr un mercado que vaya tomando un desarrollo más congruente con los retos que tenemos enfrente.

Twitter:@EOFarrillS59

También te puede interesar:

Las recomendaciones del FMI, ¿qué implican?

Eventos globales críticos para el 2016

La inminente vulnerabilidad de las finanzas públicas de México