Opinión

La bola del engrudo
en la Concanaco

 
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 [La Concanaco expuso que los mexicanos invierten 9.3% de sus ingresos en educación / Bloomberg] 

Un funcionario importante de la Secretaría de Economía me confió que la dependencia no querría intervenir en el conflicto o conflictos dentro de la Confederación de Cámaras de Comercio, pero que como van las cosas lo tendrán que hacer y no precisamente por la línea que pudieran sugerir las preferencias de la presidencia de la Confederación aun bajo el brazo de Enrique Solana.

Respetuosos seremos de las dinámicas internas de las cámaras, pero si no hay de otra, pues tendremos que intervenir para que las cosas lleguen a su normalidad. Palabras más o menos, ese fue el sentir de este funcionario.

La versión de la autoridad habla de regresar a una 'normalidad' que no pocos estiman hoy muy distante de lo deseable.

A pesar de que seguramente Enrique Solana deseaba entregar la presidencia de la Confederación en un ambiente de cordialidad pero sobre todo de unidad, las cosas se alejan rápidamente de ese marco ideal.

Lo expresan varios presidentes de cámara que asistieron la presente semana a una reunión de la Confederación a la que estaban citados los representantes de los comerciantes formales organizados del país. Muchas cámaras, pocos asistentes.

Y no todos los que deseaban ingresar a esa reunión tuvieron la oportunidad de hacerlo puesto que hubo quienes fueron impedidos. Uno de ellos, Guillermo Romero, consejero y representante de la Canaco Sinaloa, no pudo ingresar a esa reunión a pesar de presentar documentos oficiales que le permitían ingresar al recinto. Me refieren que no fue el único al que se le impidió acceso.

El caso es que a la Secretaría de Economía llegan solicitudes (nosotros sabemos al menos de un par, una terna) en las que se expresa la conveniencia o necesidad de que la autoridad al menos garantice que se convoque a una asamblea ordinaria a la que debió haberse llamado a finales de marzo como plazo máximo.

Quieren que en esa asamblea se atiendan los asuntos que por ley debieron atenderse en otro momento. Entre ellos los asuntos vinculados con los dineros.

Más beligerantes algunos empresarios, como Juan Carlos Pérez Góngora, sostienen la idea de que la autoridad debe garantizar que de esa reunión a la que convoque la Secretaría de Economía surgiera un presidente de transición en tanto se organizan elecciones para la sucesión de Solana.

Esa es una papa caliente en manos del gobierno federal. Me apuntan que la dependencia no quisiera llegar tan lejos e incluso ni siquiera desean que la presencia del gobierno federal se notara si es que llega a demandarse su intervención. Procurarán que no se note el 'exhorto' del gobierno. Pero las cosas ya están más calientes de lo prudente si es que lo prudente permite altas temperaturas.

Enrique Solana deseaba entregar la Concanaco en un ambiente de camaradería y de unidad como han sido los procesos de transición más cordiales y ahora al parecer necesarios. Quien ocupe la presidencia de la Confederación tendrá el privilegio de defender los intereses del sector comercial organizado y formal durante los momentos en los que se definirán los nombres de quienes contiendan por la presidencia del país en 2018.

Tendrán que ser consultados por la autoridad federal, tendrán la posibilidad de organizar pasarelas, de codearse con quienes aspiren a la máxima representación pública del país y de hacerles sentir las inquietudes y propuestas del comercio organizado nacional.

Por si fuera poca cosa lo anterior, que por supuesto no lo es, tendrá que hacerse escuchar en el caso del TLC norteamericano durante su primera revisión/negociación. Es un privilegio esa posición y Solana lo sabe y por ello quería ceder la presidencia a un candidato que estimara capaz de cumplir con esos cometidos.

Las preferencias al interior de la Concanaco oficial marcaban a Ricardo Navarro como ese candidato de unidad deseable para Solana. Navarro, quien desempeño una representación sin sobresaltos en la Canaco más relevante del país, en la CDMX, con talla de trato con 'peces gordos' y con un conocimiento de las finanzas de la Concanaco, era el relevo ideal para Solana, me explican.

Pero en el proceso las cosas se descompusieron. Ya no es el quién sino el cómo lo que incomoda.

La 'disidencia' dentro de la Concanaco quiere llegar a influir en el proceso para sanear y fortalecer a la Confederación prometiendo incluso muevas reglas de participación y cuotas más accesibles para garantizar que las Canacos más pequeñas tengan un lugar dentro de su Confederación. Quieren que haya campaña y que haya debate y puja democrática por la representación primera en la Confederación.

Y entre los 'trapitos' que quieren ventilar está el llegar a fondo en el caso de las ya muy citadas 'tabletas', algo que al menos el Inadem estima innecesario remover porque ese programa de apoyo del Instituto Nacional del Emprendedor ha sido cerrado. La autoridad sostiene que si no hay demanda específica para investigar no va a desenterrar ese muerto.
 
Pero más allá de este punto, en el que no abundo, está la idea de una Confederación fuerte, unida, capaz de entender y corresponder a las Canaco más débiles y remotas.

Y en el intento democrático, las posiciones se han radicalizado. Quienes creen que el asunto es bueno, que es bueno revisar y proponer, no creen en su mayoría que el haber hecho públicas las diferencias se fortalezca la unidad; hay quienes reclaman a JCPG el lesionar la unidad e involuntariamente golpear a la institución aunque también por supuesto hay quienes coinciden y aplauden el valor del opositor de Solana.

Lo que es muy cierto es que en la Concanaco el engrudo ya se les hizo bolas, sin duda. ¿Quien acabará triunfando? Aburrido ya no está el asunto.

Opine usted: etj@uptv.mx

Twitter: @ETORREBLANCAJ

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