Opinión

La bipolaridad de los mercados al extremo, ¿cómo aprovecharla?

Los mercados financieros globales suelen comportarse con cambios radicales e imprevistos en su tendencia y en su volatilidad. Hace unas cuantas semanas era sorprendente su estabilidad. El Índice Vix que mide la volatilidad en el Índice S&P 500 estaba en sus niveles mínimos, y ahora ha repuntado al doble en unas cuantas semanas.

Hace apenas un mes los mercados financieros globales se mostraban nerviosos en la víspera de la reunión del Comité de Mercado Abierto de la Reserva Federal (18 de septiembre), en donde algunos pesimistas alertaban que era posible ver un endurecimiento del comunicado en el que se daría a entender que las tasas de interés en dólares tendrían que aumentar más pronto que lo originalmente previsto.

Las tasas de los Bonos del Tesoro andaban subiendo hacia 2.65 por ciento y esto estaba impactando a las tasas en todo el mundo. En México, por ejemplo, las tasas de los Bonos M de largo plazo incrementaron su rendimiento de 5.75 a 6.20 por ciento en cuestión de días. Esto impactó seriamente en los rendimientos de las Siefore que reportaron minusvalías importantes el mes pasado.

De la noche a la mañana las cosas cambiaron al lado opuesto, y en los últimos días hemos visto cómo el dólar se ha disparado contra todas las monedas, pero más extrañamente, hemos visto que la tasa de interés a largo plazo en dólares, en los Bonos del Tesoro a 10 años, ha bajado de un rango estable, que llevaba varios meses, entre 2.45 y 2.65 por ciento, a un nuevo rango cuyo límite inferior se ubica por debajo de 2.0 por ciento anual.

Materias primas, monedas, tasas, acciones y fondos inmobiliarios han sufrido ajustes significativos ante este fortalecimiento explosivo del dólar. Esto es lo que hemos llamado el efecto del ‘superdólar’, el cual tiene diversas implicaciones en el mundo.

Por una parte las expectativas de que la Fed va a empezar a aumentar sus tasas se van alejando hacia más tarde. Por otro lado, hemos empezado a observar tasas negativas de inflación en Estados Unidos. La inflación de los productos importados bajó en septiembre en menos 5.0 por ciento y la de precios al productor cayó menos 1.0 por ciento. Pueden preverse inflaciones negativas al consumidor muy bajas y también para octubre. La inflación en los últimos 12 meses del Índice del Gasto del Consumidor está en 1.5 por ciento anual. Muy lejos de la meta de 2.0 por ciento.

La guerra de precios que se ha desatado al interior de la OPEP, al declarar Arabia Saudita una revisión de los precios de su petróleo a la baja, ha acentuado el desplome en las cotizaciones de los hidrocarburos, bajando en más de 15 dólares en unos cuantos días. ¿Cuánto más puede permanecer y profundizar esta situación? ¿Cuál será su efecto de deflación en Estados Unidos?

Imposible de predecir. En una guerra de precios, los mismos pueden llegar a niveles por debajo de los costos de producción. Hoy en día los costos son muy heterogéneos. No es lo mismo la extracción de crudo en pozos maduros que en aguas someras y que en aguas profundas.
La fortaleza exagerada del dólar tiene su origen en las expectativas de alzas futuras en las tasas en dólares, y en los anuncios del Banco Central Europeo (BCE) de que ya ha empezado a crear euros más agresivamente para evitar una deflación. Las últimas cifras de las exportaciones alemanas cayendo junto con su producción industrial, nos están llevando a la posibilidad de que el BCE tenga que actuar más contundentemente en el futuro.

El ajuste en los precios de las acciones de la Unión Americana tiene una justificación clara en el hecho de que cerca de 40 por ciento de la actividad de las empresas estadounidenses se da afuera de los Estados Unidos. Al trasladar sus resultados a dólares sus números se van a ver disminuidos en su reporte al cuarto trimestre.

Muy interesante será conocer qué decisión tomará la Reserva Federal en su próxima reunión del Comité de Mercado Abierto el 29 de octubre. La expectativa generalizada era ver la terminación de sus programas de creación de dinero, que todavía le quedan 15 mil millones de dólares de creación mensual.

La fortaleza del ‘superdólar’ amenaza con afectar la actividad económica de la superpotencia. ¿Cómo le pueden hacer para desinflar al dólar? Sólo hay dos posibilidades: bajando más las tasas de interés o creando más dólares. ¿Qué alternativa tomarán? Quizás sólo orienten más su comunicado en las implicaciones negativas de esta sobrevaloración del dólar y desaparezcan sus programas de creación de dinero. Es difícil que lleguen a acuerdos cuando por dentro de ese Comité sus miembros piensan muy diferente.

Y ¿Cómo podemos aprovechar todo esto? Si los mercados accionarios se han puesto más baratos, con una expectativa de tasas bajas por un tiempo más amplio y con crecimiento económico, esto resulta ser uno de los mejores escenarios posibles para las acciones y los bienes raíces.

Twitter: @ErnestoOFarrill