Opinión

La batalla por los ‘commanding heights’

 
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pemex

Hace unos días se reportaba que en la declaración de la reunión de ministros de Finanzas del G-20 hubo un cambio significativo, ya que no se mencionó la idea de resistirse a todas formas de proteccionismo como en la declaración del año pasado. Lo anterior no extraña dada la nueva ola de pensamiento que se manifiesta en las actitudes de diversos grupos políticos alrededor del mundo y que se ha reflejado en la salida del Reino Unido de la Unión Europea, la negativa de Estados Unidos de participar en el TPP o los señalamientos del presidente Trump respecto del TLCAN, por señalar los casos más notorios.

Por estos eventos y otros, como la actitud negativa hacia la migración, varios analistas están hablando de un cambio de época o de la búsqueda de un nuevo modelo de desarrollo, dada la desilusión en términos de bienestar y particularmente en términos de justicia y equidad del modelo que ha prevalecido en las últimas décadas.

A mí me parece que se trata de un nuevo round de una vieja batalla, la batalla por los commanding heights, por quién controla los elementos más importantes de la economía, el gobierno o los mercados, como lo plantean Daniel Yergin y Joseph Stanislaw en el libro denominado The Commanding Heights.

En ese libro, que llegó a mis manos a finales de los noventas, se plantea cómo fuimos testigos de cambios fundamentales en el manejo de las economías en las últimas décadas del siglo pasado. En aquellos años el desencanto con el manejo de la economía por parte de los gobiernos dio paso a ideas diferentes de cómo manejar la economía, más cercanas al mercado, tales como la competencia, la privatización de empresas públicas, la apertura a la inversión extranjera, la desregulación y la apertura al comercio internacional, que empezaron a ser más la regla que la excepción, si bien cada país lo hizo con su propia mezcla.

México se sumó a fines del siglo pasado a esa ola de pensamiento con fuerza en materia de privatizaciones y apertura comercial, aunque con restricciones a la inversión extranjera en áreas clave de la economía y manteniendo el monopolio público de las grandes empresas energéticas: Pemex y CFE. Durante el presente siglo se ha avanzado aún más en eliminar restricciones al comercio y a la inversión extranjera directa y se han realizado reformas importantes en materia energética, de telecomunicaciones, competencia y mejora regulatoria. Han sido cambios tardíos pero extraordinariamente relevantes para nuestra economía.

De cara a 2018 valdría la pena conocer qué piensan los candidatos sobre estos temas porque sin duda la batalla por los commanding heights se va a trasladar a nuestro país. Ya se escuchan voces que quieren regresar al pasado.

El autor es profesor asociado del CIDE.

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