Opinión

La batalla de la izquierda

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Logos de partidos de izquierda en México. (Especial)

Uno de los resultados más interesantes de la elección que tendremos este año ocurrirá en el lado izquierdo del espectro político. En lugar de tener una sola fuerza, como ocurrió en las elecciones presidenciales de 2006 y 2012, habrá ahora cuatro partidos, o tal vez cinco, disputando los votos de esa región electoral. Que no son muchos, por cierto.

En el año 2000, la izquierda obtuvo 19 por ciento del voto, cantidad que logró levantar en la elección intermedia a 23 por ciento, y en la de 2006 hasta 31 por ciento. Sin embargo, ya no pudo continuar con esa tendencia, y en 2009 apenas logró 20 por ciento aunque casi repitió en 2012 con 32 por ciento. No hay más información, porque la elección de 1997 fue muy especial (aunque si quiere incluirla, el voto de la izquierda fue de 25 por ciento), y antes de eso los votos no se contaban. Con esos pocos puntos, sin embargo, hay algunas cosas que podemos concluir.

Primero, el piso de votación de la izquierda ronda el 20 por ciento, y su techo ha estado arribita de 30 por ciento. En las votaciones intermedias se acerca más al piso, y lo mismo le ocurrió en 2000. En las dos elecciones presidenciales siguientes, con López Obrador como candidato, estuvo en su techo. Esos diez puntos adicionales que logra en las elecciones presidenciales (con AMLO) provienen en su mayoría del PRI, según parece. En 2006, el PRI perdió 13 puntos mientras la izquierda ganaba 7; en 2012, el PRI perdió 8 mientras la izquierda ganaba 13. La diferencia tiene que ver con la decisión obligada para los votantes entre los dos punteros, que hace perder al tercer lugar alrededor de 5 puntos adicionales. Por eso en 2006 el PRI pierde más, y en 2012 es el PAN el que los pierde.

Con base en lo anterior, podríamos pensar que la izquierda va por 20 puntos en la elección de 2015, pero ahora lo hace dividida en 4 o 5 partidos: PRD, PT, MC y Morena (el Humanista es el quinto, que no queda claro cómo lo imaginan los votantes, o si acaso lo imaginan). En las dos intermedias anteriores, el PRD solo ha tenido una votación cercana al 15 por ciento, mientras que el PT obtenía 3 y Movimiento Ciudadano 2 por ciento. No tenemos idea de qué porcentaje logrará llevarse Morena, pero muy seguramente provendrá del PRD, y en menor medida del PT. Movimiento optó por una estrategia diferente en esta elección, para diferenciarse de la izquierda y reducir ese costo. Ya veremos los resultados.

La gran batalla de la izquierda parece que ocurrirá en el DF. Como se sabe, su presencia en elecciones intermedias se concentra en el corredor que va de Guerrero al DF, pasando por Morelos y una parte del Estado de México, a lo que le suma Michoacán, Tabasco y alguna vez Zacatecas, Tlaxcala y BCS, pero en todos estos casos por presencia de ciertos liderazgos. Su gran fuente de votos y recursos es el Distrito Federal, en donde ha gobernado por ya 18 años con amplia mayoría.

Con la caída en aprobación del jefe de Gobierno y la división entre grupos, esa amplia mayoría puede desaparecer. No es difícil que Morena logre ganar en algunas zonas, y que la división abra espacios a PRI y PAN para ganar en otras. Las fracturas en estos partidos le dan cierto respiro a la izquierda, pero no seguridad. En cualquier caso, todo indica que habrá dos grupos en la izquierda rumbo a 2018, con diez puntos cada uno, o tal vez 12 y 8, no importa mucho. Si se mantienen separados, los 10 puntos adicionales de la elección presidencial no servirán de nada. Así se ve ahora el panorama, y podremos mejorar la percepción en unas pocas semanas.

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