Opinión

La anemia del consumo

06 junio 2013 11:32

 
Pareciera que el consumo interno del país está enfermo de anemia.
 
Si hay una empresa que tiene el termómetro de lo que se compra en el día a día de México es Walmart.
 
Se trata, con mucho, de la cadena de comercio minorista más importante del país, con ingresos anuales en 2012 por 361,789 millones de pesos, en el país.
 
Esto significa que la empresa vende 991 millones de pesos en promedio todos los días del año.
 
Ayer se dio a conocer que sus ventas comparables, a mismas tiendas y mismas semanas, en el mes de mayo, fueron 1.7% inferiores en términos nominales a las del mismo mes del año pasado.
 
Considerando una inflación promedio que podría andar en 4.2% en el mejor de los casos, la caída realmente fue de 5.7% en términos reales.
 
Cuando se ven esas cifras al quinto mes del año quizás se entienda porque algunos organismos muy serios como la AmCham ya han bajado sus expectativas de crecimiento de la economía a menos de 3%.
 
También es explicable la preocupación de los organismos del sector empresarial y de empresas específicas, como ayer lo expresó el vicepresidente de finanzas de Cemex, Fernando A. González, respecto a la lentitud en el ejercicio del gasto público.
 
La buena noticia es que le puedo confirmar que el tema está dado de alta en la secretaría de Hacienda y que se está buscando como darle celeridad al ejercicio.
 
En el caso del gasto corriente, la situación empezó a regularizarse desde el mes de abril, cuando ya hubo un crecimiento real. Pero no fue así en el caso de la inversión pública, que es la que tiene más efectos multiplicadores.
 
Me refiero al consumo privado y al gasto público porque son las dos variables de la demanda interna, cuyos datos conocemos con mayor anticipación.
 
Ahora bien, el hecho de que se bajen las expectativas de crecimiento para el conjunto del año no quiere decir que las cosas vayan a seguir como ahora el resto del 2013.
 
Al contrario. Aún si se cumpliera el pronóstico de la AmCham y el crecimiento fuera de 2.9 por ciento, es probable que el del segundo semestre del año estuviera más cerca del 4 que del 3 por ciento pues el del primero va a ubicarse entre 1.5 y 2 por ciento.
 
Respecto a las exportaciones, su trayectoria futura está más clara.
 
Es muy probable que aún tengamos algunos meses en los que las exportaciones de manufacturas tengan un mal comportamiento, pero de acuerdo a lo que se visualiza en la economía norteamericana, hay claros indicios de que habrá una recuperación en los últimos meses del año.
 
La oportunidad china
 
Pocos mercados son tan complejos como el de China.
 
Hay tremendas diferencias en el idioma y la cultura. Se trata de una nación con un régimen –aunque usted no lo crea- formalmente comunista pero que incentiva el mercado.
 
Sin embargo, esa mezcla conduce a una gestión pública que resulta, por decir lo menos, muy peculiar.
 
Sin embargo, poco a poco el soporte del crecimiento de China ya no serán sólo sus exportaciones sino su impresionante mercado interno.
 
Aunque su ingreso por habitante en promedio es comparable con el de un país pobre de América Latina, tiene áreas en las que se parece más a los países desarrollados y un mercado con capacidad creciente de consumo de varios cientos de millones de habitantes.
 
Esa circunstancia es la que hace imposible que se ignore al mercado chino.
 
Los empresarios mexicanos apenas han empezado a moverse hacia allá. Y hay que estar, porque, con todo y sus bemoles, será uno de los mercados más atractivos del planeta por muchos años.
 
Si la idea de la visita del presidente de China era generar una inquietud respecto a el gigante asiático, creo que lo logró.
 
Ahora falta que el propio gobierno haga su tarea y le de el seguimiento necesario. Pero lo más importante es que los empresarios no se queden viendo los toros desde la barrera y se lancen a la aventura de hacer negocios con China.
 
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