Opinión

LA ALDEA: Reformas en riesgo

26 septiembre 2013 5:51

 
 
El calendario se estrecha. La condicionante de la reforma política por parte del PAN y del PRD para aprobar la energética y hacendaria colocan demasiados diques a un proyecto legislativo complejo y que despierta tanto debate.
 
Los Foros en el Senado han aportado opciones múltiples, además del “sape” que Juan Pardinas le colocó al Senador Bartlet, quien ahora va por la vida con cuestionables baños de pureza. Como era de esperarse, los Foros representan un vasto y amplio abanico de opiniones y posturas,  procedimiento implementado para cumplir el requisito, de que “todas las voces fueron escuchadas”.
 
A esto se suman las inaplazables luchas por la sucesión al interior del PAN y del PRD que no parecen ni cercanamente resueltas. En consecuencia es el Pacto el que se coloca en entredicho, ante dos liderazgos partidistas que, para obtener la victoria –Madero en el PAN por encima de Cordero, y Navarrete en el PRD por encima de los Bejaranos y del propio Ebrard- tendrán que ofrecer alguna valiosa prenda política a cambio.
 
Por si faltaran complicaciones para el gobierno de Enrique Peña Nieto, las lluvias no cesan. Si revisa usted la relación de daños, pérdidas, impacto en la producción de alimentos, los recursos disponibles del FONDEN insuficientes, la eventual inflación por la carestía de alimentos en algunas zonas, la economía a punto de la recesión, el panorama se observa muy descompuesto para el actual gobierno.
 
Cuando hace apenas ocho meses la prensa internacional emitía elogios y elevaba las expectativas de crecimiento y desarrollo, el “Momento Mexicano” se ha extraviado, perdido, diluido. Agustín Carstens desde el banco de México salió a afirmar que los cimientos de la economía son firmes, y que si bien puede haber una ligera alteración no hay de qué preocuparse.  ¡Qué preocupación! ¿Se acuerda del catarrito mexicano en voz del mismo personaje? Los empresarios rechazan el IVA a las escuelas y a las hipotecas; los refresqueros protestan contra el impuesto a sus productos; las Organizaciones de la Sociedad Civil  presentan hoy ante Hacienda una petición formal para solicitar que los donativos deducibles al año –esenciales para su sector- no se topen en 50 mil pesos anuales que, aseguran,  contraerá la participación ciudadana en fundaciones y asociaciones civiles.  A esto agreguemos 534 mil hectáreas del sector agropecuario y pesquero dañadas; más de 30 mil escuelas afectadas y 4 mil probablemente inutilizables. Y tan sólo ayer, otras 4 horas en Paseo de la Reforma nos regalaron los señores de la CNTE. En este marco, el Sistema Meteorológico Nacional emite nuevo aviso de sistema de baja presión con potencial ciclónico.
 
¡Vaya cierre de año para Enrique Peña! Del ambicioso y prometedor “México que se atrevió a cambiar” de enero y febrero, al México anegado, con miles de damnificados, reformas en riesgo, partidos en ruptura –hacia su interior y por ende, también hacia la alianza externa- . Oposición firme y decidida, con movilización ciudadana de por medio,  en contra de la reforma energética, rechazos a la hacendaria, demandas de incluir la política.
 
Nadie tiene duda del evidente trabajo previo con que llegó este equipo de gobierno a asumir sus responsabilidades. Ese mes de diciembre, con anuncios y alianzas cada día a horas de haber tomado posesión, enviaron al mundo la señal de un gobierno con voluntad de cambio y transformación. Ante todo esto cabría preguntarse ¿se preparó para esto, Señor Peña? ¿calcularon el enormemente adverso escenario que hoy enfrentan?
 
Inevitablemente las decisiones políticas tienen que priorizar las necesidades básicas, atender las desgracias, restablecer en lo posible las condiciones de vida, techo, alimentos, seguridad, control sanitario; la energía del equipo de gobierno como ha demostrado hasta ahora el gabinete entero asignado por áreas geográficas, estará enfocada a enfrentar y resolver –hasta donde se pueda- la emergencia. Quedará poco tiempo y poco espacio para la política, para la negociación y el cabildeo, para la construcción y el reforzamiento de alianzas, para la renovación y ajuste de  proyectos y piezas legislativas. Y el tiempo sigue su marcha.
 
lkourchenko@elfinanciero.com.mx