Opinión

LA ALDEA: De política y principios

31 octubre 2013 5:2

 
Los políticos afirman que sus posiciones se construyen sobre firmes y sólidos principios. Sus posturas se sustentan en valores y principios de conciencia que atienden –afirman- a las necesidades más auténticas de la ciudadanía que ellos representan. Sin embargo, la realidad nos arroja todos los días mensajes y actitudes que contradicen la hipotética construcción de principios.

A finales de los años 90, el PRI en el poder, preparó y envió al Congreso una reforma energética destinada esencialmente a reformar la generación y abastecimiento de electricidad en México. El PAN como fuerza opositora, rechazó la propuesta y la reforma a pesar de la urgencia, se quedó en proyecto. Unos pocos años después, el PAN en el poder, asume la responsabilidad imperiosa de reformar el sistema eléctrico y, con ligeras modificaciones, envía una nueva propuesta al Congreso que esta vez, es el PRI como fuerza opositora el que rechaza la propuesta. Esta muy breve y resumida historia retrata las motivaciones de los políticos y sus consideraciones a la hora de votar iniciativas de ley, otorgar aparentes victorias a partidos contrarios, cuando con frecuencia se trata de decisiones que, en el fondo, estarían destinadas a beneficiar a la población.
 
El desplante del PAN en el Senado hace un par de noches, es un claro ejemplo de estas posicionas variables y cambiantes, a partir de la estrategia que el ajedrez político presenta. En sus períodos como gobierno, el PAN ha votado por el IVA al consumo. Primero lo hizo FOX cuando propuso IVA en alimentos y medicinas que no pasó y el PRI y el PRD con excesiva demagogia, rechazaron airadamente. Después fue Calderón quien propuso un aumento del 17 por ciento al IVA generalizado, que quedó en 16 por ciento. Pero ahora que el PAN es oposición y el PRI gobierno, las posturas y los posicionamientos varían. El gobierno propone y empuja la homologación del IVA en zonas fronterizas, que consigue aprobar con el apoyo del PRD –acusados de vendidos por los azules- mientras que el PAN se opone, rechaza y abandona la sesión. El PAN aumentó impuestos en su época como gobierno, y ahora lo hace el PRI en esta compleja miscelánea fiscal.
 
¿Cuáles son las auténticas posturas? ¿Cuáles los principios? Al comprobar que éstos cambian y se modifican conforme los tiempos o los vientos políticos se reorienten. Cada fuerza le apuesta e invierte su capital político a distintas metas, calendarios y elecciones. El objetivo no es corregir problemas, activar la economía, generar productividad, mejorar la recaudación. El objetivo es posicionarse frente al calendario electoral, calcular los tiempos, las locaciones y entidades. Todo el juego político se sustenta en ganar comicios, en aumentar posiciones, en controlar curules.
 
Por ello resulta inverosímil asumir como auténticas estas posturas en la raya de la ofensa y la indignación. Me voy porque no me escuchan, porque nada de lo que digo es aceptado, porque ya todo está negociado.
 
Existe un amplio consenso ante la grave incapacidad para aumentar la base gravable en este país. No es un tema nuevo, pero muchos a quienes consulto con frecuencia señalan como única alternativa viable gravar el consumo. Hacer a un lado posiciones dogmáticas y aplicar IVA a alimentos y medicinas, sin embargo, nadie se atreve a defenderlo con seriedad porque saben el costo político que ello implica. Si bien la lógica del aumento escalonado del ISR, imponiendo cargas fiscales a quienes más ingresan es impecable –el célebre “que pague más el que más tiene”- de fondo es la misma solución de siempre: que paguen los únicos que pagan, los cautivos, los asalariados y profesionistas. Seguiremos formando parte de los países con una pésima recaudación en relación al PIB -de los más bajos de la OCDE- y del gasto menos transparente en la misma escala de países. Pero este debate no es viable, con seriedad y con auténtico compromiso social, por el simple hecho de que no es redituable políticamente.