Opinión

La afrenta es de usted, Señor Presidente

 
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Marcha Ayotzinapa. (Cuartoscuro)

El actual gobierno pasará a la historia como uno de los más corruptos en la percepción pública –percepción subjetiva- pero sin duda como uno de los más incompetentes que ha tenido el país y eso, sí es objetivo. De tantas y tantas reformas, y anuncios espectaculares, resulta que no pueden poner en práctica casi ninguna de ellas, por conflictos de intereses, alianzas políticas fallidas, traiciones y sobre todo, por una soberbia que raya en la estupidez en la que el actual equipo de gabinete ha dejado evidenciado que no funciona, pero que tampoco se van. Es inconcebible que después de escándalos como los del terrible manejo que se dio al caso Ayotzinapa, al de la Casa Blanca, al de Tlatlaya, al de Malinalco, al de HIGA, al del tren México-Querétaro, al de OHL y ahora, la cereza del pastel – la fuga del Chapo Guzmán- el gabinete que ha tenido el desempeño más deficiente de que se tenga memoria, siga intacto. Tal vez el Presidente Peña y su equipo, realmente haya tomado para sí la frase de Luis XIV de “el Estado soy yo” y en esta grave confusión, parecieran haber dejado de distinguir que ellos, son sólo el gobierno, no el estado completo. El estado se conforma por la población, el territorio, las leyes y el gobierno. Pero Peña Nieto, en uno de sus más desafortunados pronunciamientos que reflejan su gran divorcio de la realidad mexicana, simplemente se defendió de la incompetencia de su gobierno al haber perdido al Chapo Guzmán de la cárcel más vigilada del país, con un “es una afrenta contra el Estado Mexicano”. Y tan tan, siguió su viaje por París. Eso sí, mandó a buscar al fugitivo al mismo al que se le escapó –Osorio Chong- en una acción que pareciera propia de una película de Fellini. Sin embargo, lo que no ha entendido –o no quiere entender- el gobierno de Peña, es que la fuga del Chapo no es un agravio contra el Estado Mexico. No, de lo que se trata es de un resultado de un gobierno corrupto, incompetente y frívolo. Toda la fuerza del estado, no alcanza para detectar la construcción de un túnel y estrategia de escape de un delincuente súper vigilado. Y por eso, Peña dice que es una afrenta contra todos los que conformamos el Estado Mexicano, pero no se da cuenta que la afrenta que sufrimos los pobladores del Estado –que también somos parte del mismo- es tener un gobierno que ha alcanzado su nivel máximo de incompetencia. Y no se trata de interpretar como han hecho algunos analistas que la población está contenta de que el Chapo se haya fugado. No es así. Nos avergüenza tener un sistema de gobierno –en los tres poderes- tan inútil y poco ético, y quisiéramos otros mejor. El problema es que la clase política ha hecho el andamiaje jurídico a modo, a la medida para que sólo entre ellos se reparta el poder y los privilegios que vienen junto con él. Es por ello que -en estricto sentido- la población no ha sufrido afrenta por la fuga del Chapo, pero sí sufrimos una: La del gobierno incapaz de darnos seguridad. Por eso es importante que el Presidente no se confunda, y que reflexione sobre la conveniencia de aferrarse a un gabinete que no sirve. La afrenta al Estado Mexicano en su conjunto, sería esa: mantener un gobierno incompetente y rebasado y, todo parece ser, que así va a suceder.

Twitter:@carlosjaviergon

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