Opinión

KRUGMAN: Obamacare tendría éxito pese a problemas

02 diciembre 2013 5:2

 
 
No he estado escribiendo sobre la discusión en torno a HealthCare.gov en Estados Unidos por la simple razón de que no tengo nada que decir. El alboroto no se debe a una cuestión de política: sabemos, a partir de los estados que tienen bolsas de seguros en funciones, que la estructura subyacente de la Ley de Servicio Médico Accesible es operable. En cambio, tiene que ver con una falla de implementación en Internet, lo que es un embrollo increíble, y se refleja muy mal en el Presidente Obama.
 
 
El futuro de la reforma no depende de la política per se, sino de sí los problemas de la información de tecnología se pueden arreglar suficientemente bien, y pronto, un tema sobre el que tengo cero experiencia.
 
 
Pero en este punto está llegando suficiente información como para que pronuncie algunas suposiciones semi informadas; y parece que esta cosa probablemente va a llegar cayéndose a la línea final. Las inscripciones manejadas por los estados en gran parte están yendo bastante bien; la expansión del Medicaid está yendo muy bien. Y HealthCare.gov, aunque sigue siendo bastante malo, está empezando a verse como que estará funcionando lo suficientemente bien en unas semanas como para que mucha gente se registre.
 
 
Si todo esto es cierto, entonces para cuando finalice el registro abierto, en marzo, millones de estadounidenses previamente no asegurados de hecho recibirán cobertura bajo la ley, y las reformas serán irreversibles.
 
 
El Sr. Obama tal vez nunca recupere su reputación; las esperanzas demócratas de ganar escaños en 2014 probablemente han desaparecido, aunque nunca se sabe.
 
 
Pero cualquiera que cuente con el colapso de la Obamacare probablemente está haciendo una muy mala apuesta.
 
Engaños del ciclo de noticias
 
Permítanme decir algo sobre el planificado ataque republicano contra el Obamacare. Aquí va: son unos tontos.
 
 
Consideremos dos situaciones posibles. En una, el desastre técnico de Healthcare.gov resulta tan intratable que para el 31 de marzo, cuando finaliza el registro abierto, el programa no se puede lanzar. En ese caso, los demócratas sufrirán una aplastante derrota independientemente de lo que hagan los republicanos.
 
 
En la otra, que parece la más probable, el proceso de registro se vuelve suficientemente operable, hasta el punto en que para el 31 de marzo millones de personas que previamente carecían de seguro médico o que tenían pólizas de seguro más o menos inservibles han adquirido cobertura real. En ese caso, la reforma será irreversible, la despiadada oposición de los republicanos se convertirá en un pasivo político, y será una victoria política para los demócratas.
 
 
Lo único que puede hacer el Partido Republicano que podría tener impacto real sería sabotear la ley. Y lo están haciendo lo mejor que pueden al bloquear la expansión del Medicaid, el programa de salud para los estadounidenses pobres.
 
 
Pero si las bolsas empiezan a trabajar incluso pasablemente bien, eso no bastará; cuando la gente, incluyendo los jóvenes, comprenda que un seguro real está disponible a precios accesibles, la propaganda política no los mantendrá alejados.
 
 
Pero una cosa es segura: el giro ofensivo del Partido Republicano no importará para nada.