Opinión

KRUGMAN: Lo que Europa necesita ahora es una inflación moderada

19 noviembre 2013 5:2

 
 
El problema de inflación de Europa: Es muy baja.
 
Una inflación moderada de hecho es algo bueno para las economías modernas, por dos motivos; uno que involucra a la demanda y otro que involucra a la oferta.
 
Del lado de la demanda, la inflación reduce el problema del límite inferior cero: las tasas de interés nominales no pueden volverse negativas, pero las reales así, hasta el punto en que una inflación modesta esté incrustada en las expectativas.
 
Del lado de la oferta, la inflación reduce el problema de la rigidez nominal salarial a la baja: la gente se muestra muy renuente a exigir o aceptar recortes salariales, y esto se vuelve una grave restricción si los salarios relativos de grandes grupos de trabajadores “necesitan” bajar.
 
Ambos problemas están muy presentes en Estados Unidos, pero son aún peores en la eurozona, donde la política fiscal ha sido altamente contractiva (gracias a salvajes medidas de austeridad forzadas en los países periféricos de la eurozona y a las medidas de austeridad preventivas en las naciones centrales, por lo que la política monetaria es el único juego disponible) y donde las economías periféricas también necesitan gran devaluación interna.
 
Dado lo anterior, los datos de inflación más recientes de Europa son simplemente desastrosos: inflación subyacente en el último año de apenas 0.8 por ciento.
Lamentablemente, las autoridades europeas piensan que debido a que el Banco Central Europeo ha aplacado los mercados financieros, y dado que algunos países están mostrando ligero crecimiento, la crisis se ha acabado.
 
Más comentarios sobre Alemania
 
Tenía varias cosas más que decir sobre el superávit comercial de Alemania y sobre el informe del Tesoro de Estados Unidos que explica, correctamente, que este superávit es dañino para la economía mundial. Si me preguntan, lo peor de un artículo publicado recientemente en Der Spiegel sobre la controversia es una declaración del Ministerio de Economía alemán, que dijo que “el superávit de Alemania es una señal de la competitividad de la economía alemana y de la demanda global de productos de calidad de Alemania”.
 
Economistas de todas partes deberían leerlo y llorar.
 
Es una verdad básica de la contabilidad que: cuenta corriente = ahorro – inversión.
 
Cualquier historia sobre la determinación del balance de la cuenta corriente debe tomarlo en cuenta. Suponga que tiene productos maravillosos que el mundo adora; aun así, si tiene bajo ahorro y alta inversión, debe registrar déficits.
 
¿Cómo es esto posible?
 
Simple: termina teniendo una moneda de alto valor y/o salarios altos en comparación con los competidores.
 
Entonces, aunque es impresionante que Alemania pueda registrar superávits pese a sus costos laborales bastante altos, y eso es testimonio de la calidad de sus productos, finalmente el superávit refleja gran ahorro en comparación con la inversión.
 
Y, tal como lo escribí en otro contexto hace poco, estamos en un mundo inundado de ahorro, un mundo donde alguien que decide gastar menos y ahorrar más empobrece a todos los demás. Esa no es la situación normal, pero es donde estamos, y donde hemos estado durante cinco años. ¿El Ministerio de Economía alemán no entiende nada de esto? Supongo que no; que Alemania realmente se ve ella misma como modelo a seguir, que cree que todo estará bien si todo mundo se comporta igual y que no ve al menos problemática la noción de un mundo donde todos registren grandes superávits comerciales.