Opinión

KRUGMAN: Indonesia no es Grecia

11 septiembre 2013 5:10

 
 
Así que me estoy sintiendo joven otra vez. Bueno, de mediana edad, de cualquier forma. ¡La rupia está desplomándose otra vez!
 
 
Fui uno de los economistas para los que la crisis asiática de 1997-1998 se presentó como una perturbadora revelación, como manifestación de que eventos demasiados reminiscentes a la Gran Depresión aún podían suceder en el mundo moderno. Entre la severa crisis del sureste asiático y el prolongado estancamiento de Japón, era muy claro (o al menos así lo creía) que de hecho no teníamos las cosas controladas. Desafortunadamente, no fueron muchos los que comprendieron esa lección, y una década después tuvimos una crisis global que hizo que la crisis asiática pareciera trivial en comparación.
 
 
Pero en cualquiera caso, el dedo de las crisis por el momento parece estar volviendo a apuntar a algunos de los mismos de antes. Y me estoy poniendo al día con lo que ha estado pasando en esa parte del mundo.
 
 
Lo primero a decir es que todas las economías en crisis eventualmente repuntaron fuerte, hasta la de Indonesia, que por mucho fue la que más sufrió al principio.
 
 
Es un crudo contraste con la experiencia de los países que en esta ocasión parecen ser los paralelos más cercanos a sus contrapartes del sureste asiático: los afligidos deudores del área del euro. En esta página podemos ver una comparación de Indonesia luego de 1997 y Grecia luego de 2007, con los años posteriores de Grecia siendo las proyecciones actuales del Fondo Monetario Internacional (FMI); el número de años luego del clímax previo a la crisis está en el eje horizontal.
 
 
Para este punto del periodo subsecuente a la crisis asiática, hasta Indonesia estaba bien encaminada en la recuperación; Grecia, España y otros países aún están hundiéndose.
 
 
Lo que vale la pena recordar es que todo lo que dice la gente sobre por qué Grecia no puede repuntar (problemas estructurales, corrupción, débil liderazgo, bla bla bla) también se decía de Indonesia. Entonces, ¿por qué Indonesia pudo regresar mientras Grecia no puede?
 
 
Bueno, dos motivos obvios: Indonesia tenía una moneda que podía devaluar, y así lo hizo, masivamente. Esto causó muchísimo estrés financiero de corto plazo, pero pavimentó el camino para un crecimiento impulsados por las exportaciones. Y el FMI, luego de pugnar inicialmente por medidas de austeridad en Asia, se retractó y cambió de rumbo; en esta ocasión La Troika (la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI) se ha mostrado implacable, y no ha aprendido nada de la experiencia.
 
 
El bath y la excusa de la burbuja
 
El economista Kevin O’Rourke ha estado diciendo desde hace un tiempo que es útil imaginar a Irlanda como “una Tailandia sin el bath”. En este contexto, la historia de la crisis asiática ilumina un poco una de las formas en que cambian las reglas los defensores de las políticas europeas de austeridad: afirmando que el clímax previo a la crisis no es relevante para propósitos de comparación porque estaba inflado por una burbuja.
 
 
Esta excusa juega un papel central en las afirmaciones de que Letonia es una historia de gran éxito, y en menor grado en la defensa del historial de Irlanda. A menudo, aunque no siempre, refleja una confusión entre demanda y oferta; decir que había un exceso de gasto en viviendas, digamos, no significa que la economía no podía haber estado produciendo otra cosa (para ser justo con las autoridades letonas, no están cayendo en esta falacia; su afirmación es que la economía estaba gravemente sobrecalentada y que sufría de inflación).
 
 
En cualquiera de los casos, Asia sirve de comparación útil a partir de 1997. A mediados de la década de 1990 el sureste asiático experimentó una burbuja, y vaya que si fue una burbuja, con enormes déficit de cuenta corriente y salvaje especulación en bienes raíces. Sin embargo, en contraste con las economías en crisis de Europa, las asiáticas volvieron bastante pronto a su clímax previo y luego lo superaron.
 
 
Diré que hace 15 años nunca se me hubiera ocurrido que estaríamos revisando la crisis de Asia como historia de éxito.