Opinión

KRUGMAN: El Partido Republicano sigue preocupado por “esa gente”

21 octubre 2013 5:2

 
Muchos comentaristas han estado haciendo referencia a un informe de Democracy Corps sobre reuniones de grupos de enfoque con republicanos, y tienen buenas razones: Stanley Greenberg, cofundador de la organización, básicamente ha provisto una teoría unificada sobre la locura que ha envuelto a la política estadounidense en los últimos años.
 
Lo que el informe deja en claro es que la obsesión actual de los republicanos con atacar programas que benefician a los estadounidenses necesitados, desde los vales para alimentos hasta la reforma al sistema de salud, no tiene que ver con algún compromiso filosófico con gobiernos chicos. Tiene que ver con la ansiedad por un Estados Unidos en cambio, con la sociedad multirracial y multicultural en la que nos estamos convirtiendo, y con la ira porque los demócratas están tomando Su Dinero para dárselo a Esa Gente. En otras palabras, después de todos estos años sigue tratándose de la raza.
 
Una ironía aquí es que en este punto son los liberales, y no los conservadores, los que creen en Estados Unidos. Creo en nuestra capacidad para cambiar y al mismo tiempo conservar nuestra naturaleza esencial; creo que los inmigrantes actuales serán incorporados al tejido de nuestra sociedad, de la misma forma en que los italianos y los judíos (alguna vez considerados fundamentalmente incompatibles con las formas estadounidenses) se hicieron “blancos” a mediados del siglo XX.
 
Otra ironía es que el gran temor del ala derecha de que los programas de seguro social de hecho compren votos de las minorías para los demócratas, llevando a más cambio, se está convirtiendo en una profecía autocumplida. El Partido Republicano pudo haber intentado llegar a los inmigrantes, moderar su postura respecto al Obamacare y delimitar una posición como partido moderado y sensato. En cambio, hizo enojar a toda la gente que tiene que ganarse, y posiblemente preparó el escenario para el propio dominio liberal que teme.
 
Mientras tanto, una enseñanza clave para nosotros, los conocedores, es que ninguno de los aparentes debates que estamos teniendo (digamos, el debate sobre elevar los paquetes para discapacitados) puede tomarse literalmente. Sí, tenemos que hacer números, pero al final al otro lado no le importa la evidencia.
 
El impuesto del Partido Republicano
La firma de investigación Macroeconomic Advisers ha publicado un nuevo informe sobre los efectos de la mala política fiscal desde 2010; esto es, desde que el Partido Republicano tomó el control de la Cámara de Representantes. La forma en que está escrito, empero, podría confundir a algunos. Dice que los efectos combinados de la incertidumbre en el mercado de bonos y los recortes al gasto discrecional han substraído 1 por ciento al crecimiento del PIB. No es uno por ciento menos del PIB; es la tasa anualizada de crecimiento, así que en este punto estamos hablando de casi 3 por ciento del PIB; en términos acumulados, las pérdidas oscilan en alrededor de 700 mil millones de dólares en potencial económico desperdiciado. Esto cae en el mismo campo de juego que mis propios cálculos.
 
Y la firma también estima que la tasa actual de desempleo es 1.4 puntos más alta de lo que hubiera sido sin estas políticas (un número consistente con un PIB casi tres por ciento más chico). Entonces, tendríamos un desempleo por debajo de 6 por ciento de no ser por estos legisladores.
 
¡Excelente trabajo por todas partes, muchachos!