Opinión

Korenfeld y la fiesta de
los cínicos

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ME. Las lecciones del caso Korenfeld.

Está bien que le hayan aceptado la renuncia a David Korenfeld por utilizar un helicóptero oficial en actividades privadas. En época de austeridad es un grave error emplear esos aparatos para fines no esenciales.

Pero en un festín de cinismo, los mismos que abusan de los recursos públicos a manos llenas piden castigos adicionales y todo el peso de la ley contra el extitular de Conagua.

Desde el ala radical del PRD, Dolores Padierna atiza la hoguera contra Korenfeld cuando ella y su partido han hecho gala de mal uso de recursos que no son suyos, como es el dinero de la Cámara de Senadores, por ejemplo.

En octubre del año pasado Dolores Padierna viajó a la Asamblea de la Unión Parlamentaria realizada en Ginebra, y su boleto costó 134 mil 880 pesos.

Un solo boleto, más de 130 mil pesos. ¿En qué viajó? No conozco boletos de ese precio a Europa.

¿Alguien le pide cuentas a Dolores Padierna por gastarse esa suma, pagada con dinero público, para un solo boleto de avión?

Esa cantidad es diez veces mayor a la gastada (si cuantificamos el costo del viaje) por Korenfeld desde su casa al aeropuerto.

Lo importante es el hecho, se dirá con razón. Pero Korenfeld ya perdió el puesto y la Secretaría de la Función Pública le va a imponer una sanción. ¿Y Padierna?

Ella hace discursos sobre ética pública y nadie se ha atrevido a señalar sus abusos de poder. ¿Es cinismo o no es cinismo?

Guillermo Padrés, gobernador de Sonora, construyó una presa privada a la que bautizó como El Titanic, en el rancho Pozo Nuevo, propiedad de su familia.

En enero de este año Conagua le ordenó demoler la presa y otras obras hidráulicas realizadas en el rancho familiar, pues no tenía permiso para apropiarse de afluentes del río Sonora en beneficio suyo.

Se trata de una zona del país que es particularmente árida, y el gobernador utilizó su poder para beneficiarse indebidamente del recurso.

A la familia de Padrés se le impuso una multa de cuatro millones 37 mil pesos. Él declaró que era una venganza política y que los hechos demostraban que su familia “es gente trabajadora que lo único que quiere es seguir produciendo”.

¿Por qué no renunció? En dinero y en simbolismo, construirse una presa particular con el escasísimo recurso del agua es a todas luces más grave que un viaje en helicóptero.

Y los mismos panistas que le echaron tierra al tema de la presa El Titanic en el rancho de la familia del gobernador, se dan golpes de pecho porque Korenfeld usó (indebidamente) un helicóptero oficial para llegar al aeropuerto. ¿Hay cinismo o no hay cinismo?

El exdirigente de la sección 22 de la CNTE en Oaxaca, Santiago Chepi, recibe un sueldo mensual de 109 mil pesos, pero no trabaja, está comisionado.

¿Y qué hace como comisionado? Es candidato a diputado federal por Morena.

Cada mes recibe este exlíder de la CNTE 109 mil pesos y su trabajo de maestro se reduce a ser candidato de Morena. Y ese partido acusa con furia a Korenfeld por haber usado (indebidamente) el helicóptero a su cargo para un desplazamiento particular.

Está bien que Korenfeld haya renunciado. Pero que los demás permanezcan en sus puestos y se transformen en acusadores, es un acto de cinismo que no se puede dejar de mencionar.

Twitter: @PabloHiriart

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