Opinión

King insulta a los migrantes; silencio en México


 
Ya se habían tardado en aparecer las primeras manifestaciones de racismo e ignorancia por parte del Congreso de Estados Unidos con motivo del 'debate' de la 'reforma migratoria'. En las últimas 48 horas, sin embargo, fueron servidas con generosidad por Steven Arnold King, diputado federal republicano por Iowa, quien afirmó que 'por cada estudiante inmigrante que es el mejor de su promoción, hay otros cien que pesan 60 kilos, porque tienen pantorrillas del tamaño de melones porque transportan 30 kilos de mariguana en el desierto'.
 
 
Por supuesto, no faltarán quienes opinen que King está en todo su derecho de hablar así —El Financiero buscó ayer infructuosamente una reacción de la cancillería mexicana—, pero lo cierto es que los insultos de King además de reflejar el ínfimo nivel de buena parte de los representantes estadounidenses confirman que el 'Gran Viejo Partido' (GOP), igual que toda la clase política del país vecino, se halla profundamente dividida ante una 'reforma' que en realidad apenas y si ofrecería un largo camino de espinas a doce millones de indocumentados para su regularización, que no naturalización, a cambio de elevadas multas y de la militarización de la frontera con México.
 
En esta división, cabe destacar, quienes van ganando son los King y otros xenófobos de la ultraderecha, como lo demuestra la respuesta del legislador a los regaños de su líder y correligionario, John Boehner.
 
 
 
Ofensivo
 
 
Aunque Boehner tampoco apoya la 'reforma' —la semana pasada guardó silencio durante una entrevista de televisión, cuando se le preguntó sí respaldaría dar la ciudadanía a los indocumentados, el aspecto más 'polémico' del plan que aprobó el Senado—, una mínima corrección política y el temor de perder más votos hispanos obligó al speaker a tachar de “profundamente ofensivos y equivocados”, los comentarios de King.
 
Pero la respuesta de éste no tardó en aparecer: en un discurso en la Cámara baja, señalaron las agencias noticiosas, subrayó que 'de 80 a 90 por ciento de las drogas consumidas en EU llegan a través de México. Puedo decirles que en México reclutan niños para ser traficantes, de 11 a 18 años'.
 
 
Agregó que en nuestro país se encarcela cada año a 800 menores por narcotráfico; “cada noche, algunos llegan a la frontera, para contrabandear drogas”, insistió. Con enorme dignidad, un grupo de jóvenes activistas del grupo United We Dream, que lucha por la regularización de los migrantes que arribaron a EU de niños, llevados por sus padres, le dejó dos melones en su oficina del Capitolio. “Estamos aquí como estudiantes”, enfatizó Maricela Aguilar, de 22 años y residente en Wisconsin.
 
Así es cómo se las gastan en el GOP, el 'partido del no', que chantajea y descarrila cualquier iniciativa de Barack Obama y de su propia ala moderada. Sobre todo ahora que se acercan las elecciones intermedias de 2014 y nadie quiere encontrarse en su distrito para las primarias a un retador todavía más extremista, empujado por el Tea Party que pese a la derrota de Mitt Romney en 2008, dice The Daily Beast, se ha transformado en 'la infantería republicana'.
 
King no tendrá mucho de que preocuparse: ya en 2007 dijo que sería posible abatir el desempleo y prescindir de los migrantes, si 'inventamos máquinas para reemplazarlos'.